La Procuraduría General de la República logró procesar a ocho gobernadores por diferentes delitos, aunque solamente ha sido sentenciado Javier Duarte.
Los investigados son Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, ex mandatarios estatales de Tamaulipas; Roberto Borge, de Quintana Roo; Rodrigo Medina, de Nuevo León; Andrés Granier, de Tabasco; Guillermo Padrés, de Sonora; César Duarte, de Chihuahua, y Duarte de Ochoa, de Veracruz.
La Jornada destaca, que solamente en el caso del veracruzano la PGR logró que un juez lo sentenciara a nueve años de prisión por asociación delictuosa y lavado de dinero.

El resto es señalado por lavado de dinero, defraudación fiscal, delincuencia organizada, entre otros delitos.
A Roberto Borge se le detuvo en 2017 en Panamá, acusado por peculado, aprovechamiento ilícito y ejercicio indebido de la función pública.
Tomas Yarrington, capturado en 2017 Florencia, Italia, tiene cargos por delincuencia organizada, delitos contra la salud y operaciones con recursos ilícitos.
A Eugenio Hernández se le detuvo en octubre de 2017 y lo requiere la corte sur de Texas por asociación delictuosa en su modalidad de lavado de dinero y fraude bancario.
Mientras que a Andrés Granier se le acusa de evasión fiscal y lo detuvieron en julio de 2013.
Y Guillermo Padrés que logró salir de prisión al pagar una fianza y es investigado por defraudación fiscal y lavado de dinero.
En el caso del ex gobernador de Chihuahua, César Duarte, la PGR optó por no ejercer acción penal por los delitos de defraudación fiscal y lavado de dinero, aunque enfrenta procesos en el fuero local.


