Felipe Calderón Hinojosa dejó la presidencia de la República en 2012 después de que su partido—Acción Nacional— perdió el poder tras 12 años de permanencia en Los Pinos, sin embargo, desde ese momento comenzó a fraguar la posibilidad de retornar de alguna manera a Palacio Nacional por medio de su esposa, Margarita Zavala, a quien trató de catapultar mediáticamente como lo fue Hillary Clinton, esposa del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.
La familia Calderón-Zavala comparte algunas similitudes con la familia Clinton, debido a que ambos matrimonios querían ocupar el poder, pero ninguno lo logró, aunque Hillary estuvo más cerca de ocupar la Casa Blanca que lo que Margarita Zavala estuvo de llegar a Palacio Nacional, pues la imagen de los ahora ex panistas está más deteriorada que los demócratas.
Felipe Calderón gobernó al país entre 2006 y 2012, luego de un proceso electoral cuestionable en el que la mitad del electorado votó por Andrés Manuel López Obrador, por lo que en una estrategia para legitimarse emprendió una “guerra” contra el crimen organizado con el apoyo de las Fuerzas Armadas, sin embargo, ese acto sería el inicio de una ola de violencia que perdura hasta nuestros días.
El golpe militar que inició Calderón fue como “golpear con una piedra el avispero”, pues sólo provocó que las bandas criminales se escindieran constantemente y cada una fuera más violenta que la otra, lo que provocó asesinatos y hechos ilícitos cada vez más violentos en una escalada que parece no tener fin.
No obstante, Calderón tras dejar la presidencia de la República ha repetido en reiteradas ocasiones que su estrategia no fue fallida y que era la única manera de garantizar el Estado de Derecho en el país ante un latente crecimiento del crimen organizado, por lo que Margarita Zavala, una política de toda la vida en el PAN manifestó en 2015 sus intenciones de competir por la presidencia de la República en 2018, lo que de inmediato generó molestia entre la cúpula blanquiazul que no veía con buenos ojos el regreso de los Calderón.
La necedad de la familia de llegar a la boleta, pese a que el PAN le había cerrado las puertas con Ricardo Anaya empecinado en convertirse en el abanderado nacional, orilló a Zavala a renunciar a Acción Nacional y buscar la candidatura independiente, por la cual finalmente declinó por la falta de preferencias electorales.
Bill Clinton, por su parte, fue presidente de Estados Unidos entre 1994 y 2000, dos periodos presidenciales en los que siguió con la política militar de su predecesor George Bush padre, en la Guerra del Golfo Pérsico, aunado a que emprendió la famosa operación “Zorro en el Desierto” en Irak que era el preludio de la guerra contra ese país.
Pero su paso más simbólico en su mandato fueron sus amoríos extramaritales con Monica Lewinsky, por lo que su popularidad decreció de forma significativa y abrió la puerta a que los republicanos retomaran el poder con George W Bush.
Pero a diferencia de Zavala, Hillary se convirtió en secretaria de Estado con Barack Obama en la presidencia de Estados Unidos y se posicionó como una de las mujeres más poderosas en la política norteamericana y en la sucesión presidencial de 2016 estuvo cerca de ganar la presidencia, pero cayó ante sorpresivo Donald Trump.
Tanto Zavala como Hillary perdieron la presidencia de la República y con ello frustraron los sueños de sus maridos de regresar al poder, sin embargo, Calderón no ha desistido en sus intenciones y con la creación de su nuevo partido político desea llegar a la boleta presidencial de 2024, aunque para ello debe obtener el registro, situación complicada, debido a la alta desaprobación que existe sobre su figura.

