Valentina Pérez Botero/@vpbotero3_0
(8 de mayo, 2013) El semen es sólo de uno a dos por ciento esperma, el resto es el líquido seminal encargado de mantenerlos vivos (agua, glucosa, proteína) por lo que muchos insisten en que su sabor puede mejorarse.
La discusión persiste entre la experiencia práctica de muchas parejas que insisten que la dieta de los hombres sí afecta el sabor y olor de su semen, y la evidencia científica que aún no es concluyente en el tema.
La composición del semen, casi 96 por ciento agua, y su pertenencia a los fluidos corporales, hace pensar que la ingesta de toxinas –tabaco, alcohol, conservantes-, exceso de grasas, sales y carne; se verá reflejado en su sabor. Si esta afirmación es correcta, quiere decir que un mal sabor se puede revertir desde el cambio en la dieta.
Comer frutas, especialmente piña y manzana, así como abundancia de vegetales –menos espárragos, ajo y cebolla- permitirá atenuar el ácido habitual del semen y hacerlo ligeramente más dulce.
La creencia popular de que el sabor del semen sí varía conforme a la dieta ha llevado a afirmar que los hombres vegetarianos –que supuestamente tienen una rutina rica en frutas y verduras- tienen mejor sabor del semen. La afirmación la respalda la actriz porno Annie Sprinkle, quien ha probado abundante variedad de semen.


