En menos de una década, México dio un paso firme en la atención a sus habitantes más jóvenes: la inversión destinada a niñas y niños menores de seis años creció más de un 40 por ciento en términos reales, mientras que el gasto anual promedio por cada menor se incrementó cerca del 50 por ciento.
Sin embargo, el país enfrenta ahora el desafío de convertir este impulso coyuntural en una trayectoria financiera sostenible y de largo plazo para cerrar las profundas brechas de desigualdad territorial que aún persisten.
Durante la 6ª Jornada Nacional de Inversión en Primera Infancia, diversos actores de la vida pública —representantes gubernamentales, sociedad civil, sector privado y organismos internacionales— analizaron la evolución del gasto público y trazaron la hoja de ruta para fortalecer las políticas de infancia.
Un avance real, pero con margen de mejora
A pesar del notable crecimiento presupuestal, los datos presentados revelan que en 2025 la inversión pública orientada a los primeros años de vida representó únicamente el 2.53 por ciento del gasto público total, equivalente al 0.61 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Al comparar con la región, México cuenta con un amplio margen para fortalecer su gasto social. Especialistas del sector señalaron que alcanzar una meta de inversión equivalente al 1.5 por ciento del PIB requeriría destinar recursos adicionales por cerca de 313 mil millones de pesos, los cuales permitirían ampliar sustancialmente la cobertura en educación inicial, salud, nutrición, cuidados y protección social.
En cuanto a la distribución del presupuesto en 2025, destaca que la Educación concentró el 57 por ciento de los recursos, mientras que Salud absorbió el 31 por ciento y la Protección Social captó el 11 por ciento.
“México ha dado pasos importantes y hoy cuenta con una estrategia que establece metas claras. El siguiente desafío es asegurar una trayectoria de inversión suficiente, progresiva y sostenible que permita convertir esas metas en resultados concretos”, afirmó Aranzazu Alonso, Directora Ejecutiva y Coordinadora General del Pacto por la Primera Infancia.
Las estimaciones elaboradas por el Pacto por la Primera Infancia, fundamentadas en las cifras de pobreza multidimensional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2024, confirman una tendencia positiva: la pobreza en la primera infancia se redujo de manera constante y la pobreza extrema descendió a niveles inferiores a los registrados en 2018.

No obstante, la realidad para millones de familias sigue siendo crítica. El 41.9 por ciento de los menores de seis años en México vive en situación de pobreza (4 de cada 10) y un 8.7 por ciento se encuentra en pobreza extrema, proporciones más elevadas que en otros grupos de edad.
Además, el código postal sigue determinando las oportunidades de desarrollo, dado que la pobreza alcanzó 79 por ciento en Chiapas, 72.4 por ciento en Guerrero y 63.5 por ciento en Oaxaca, frente a 16.9 por ciento en Baja California.
La apuesta oficial: ENAPI 2026–2030
Para hacer frente a estas disparidades, Lorena Villavicencio Ayala, Secretaria Ejecutiva del SIPINNA, presentó la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia (ENAPI) 2026–2030, publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 24 de julio de 2026. Esta política, construida con la articulación de más de 30 dependencias públicas, academia y sociedad civil, busca garantizar el desarrollo integral desde la gestación hasta los cinco años.
Villavicencio enfatizó que la ENAPI integra mecanismos de financiamiento y incorpora 15 indicadores estratégicos con metas nacionales para garantizar la evaluación y rendición de cuentas.
«Invertir en los primeros años de vida es tener la certeza de construir una sociedad más pacífica, productiva e igualitaria. El reto no es únicamente invertir más, sino invertir mejor, con evidencia y enfoque territorial», aseveró.
La visión fue respaldada por organismos internacionales de cooperación. Fernando Carrera, representante de UNICEF en México, apuntó que «el país tiene todo el compromiso; el siguiente paso es que la inversión vaya acorde a la magnitud de las necesidades».
En esa línea, Dirk Glass, Director Ejecutivo de Save the Children México, subrayó que la nación no parte de cero, sino que debe concentrarse en articular de forma eficiente los servicios ya existentes.
Por su parte, Alejandra Del Moral Vela, Directora Ejecutiva de la AMEXCID, enfatizó el compromiso de la agencia para consolidar una política de Estado plural, eficaz y humana que escuche la voz de la infancia para proteger sus proyectos de vida.
La jornada —coorganizada por SHCP, SEGOB (SIPINNA), SRE (AMEXCID), Pacto por la Primera Infancia, UNICEF, CIEP, Save the Children, el BID y el Banco Mundial— sentó las bases para la postura que México presentará durante la 1ª Cumbre Latinoamericana de Inversión en Primera Infancia 2026, la cual se llevará a cabo del 10 al 12 de noviembre en la Ciudad de México.









