Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(26 de mayo, 2013).- Un joven escribe de manera anónima en un blog sobre sexo y su pregunta contagia de curiosidad a muchos de los lectores: tiene 25 años, una relación estable, pero sufre de disfunción eréctil; le preocupa que no puede penetrar fácilmente a su pareja y si podrá darle placer.
Su historia es un caso típico de la causa central de disfunción eréctil en jóvenes: el síndrome de ansiedad por desempeño sexual (“Sexual Performance Anxiety”). Normalmente el origen de los problemas para alcanzar y mantener la erección se asociaba con problemas cardiovasulares o de diabetes, pero en los hombres jóvenes estos padecimientos aún no tienen los efectos severos que suelen aflorar a finales de los 50.
La ansiedad, como afirma la sexóloga Debby Herbenick, produce estrés; la falta de relajación repercute en problemas para alcanzar el orgasmo, disfrutar la acción y conservar la erección.
Las soluciones suelen ser tan básicas como complicadas: hablar con la pareja sobre el qué no funciona –problemas al penetrar, inseguridades–, cuidar la respiración –para evitar que el pensamiento divague–, y concentrarse en el propio placer.


