Los jóvenes del nuevo PRI sí superaron al anterior

- Anuncio -

Han pasado ocho años de los spots electorales que utilizaba Enrique Peña Nieto para promocionar su campaña a la presidencia de la República, en los cuales aparecían algunos de sus colaboradores más cercanos que ahora son señalados por diferentes actividades ilícitas y que en su momento los presumió como integrantes del nuevo Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Peña Nieto presumió en uno de sus videos electorales a Emilio Lozoya Austin, quien en ese momento se desempeñaba como coordinador internacional de la campaña del mexiquense, y que apenas la semana pasada fue detenido en España por actos de corrupción en los que incurrió al recibir sobornos de la empresa brasileña Odebrecht y realizar operaciones fraudulentas en Petróleos Mexicanos (Pemex) en la compra de una compañía de fertilizantes.

En ese momento, Lozoya Austin mantenía relaciones directas con Odebrecht, la cual habría dado cantidades millonarias para impulsar la campaña presidencial de Peña Nieto, por lo que en algo tenía razón el ex mandatario federal, el nuevo PRI superó a su antecesor con nuevas formas de corrupción en todos los niveles y más sofisticadas.

Otros los miembros del nuevo PRI que Peña Nieto presumió en una de las mesas de análisis político de Televisa fueron Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge, quienes gobernaron Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, respectivamente, emanados de la corriente tecnócrata del priismo, y que desviaron de forma grosera millones de pesos del erario para beneficios personales.

Los tres ex mandatarios estatales son señalados por casos graves de corrupción en la creación de empresas fantasma para fines particulares, por lo que dos de ellos se encuentran en prisión como son Javier Duarte y Roberto Borge, mientras que César Duarte está prófugo pero con una fortuna que obtuvo tras crear su propio banco interno.

El nuevo PRI como lo denominó Peña Nieto resultó en varios aspectos superior al anterior, pues en seis años cometieron todo tipo de atropellos que se lograron en los periodos más corruptos de la historia contemporánea de México como en los gobiernos de Miguel Alemán, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverria y José López Portillo, así como el de Carlos Salinas de Gortari, cuyos familiares se convirtieron en personas sumamente millonarias al amparo del poder.

La detención de Emilio Lozoya supone un sesgo de justicia a un país que durante años ha sido saqueado por sus malos gobernantes que priorizaron sus intereses personales sobre los de la sociedad, pero aún ningún ex presidente ha sido procesado por estas actividades y Peña Nieto goza de la libertad que le permite un sistema político corrompido en el cuidado de las espaldas mutuo.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER