- La Presidenta Claudia Sheinbaum descarta preparar un testamento político y coloca el legado de AMLO como ejemplo: frente a quienes son recordados como “ladrones, corruptos, entreguistas”, sostiene que López Obrador dejó el respaldo del pueblo
Para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la principal herencia de quien ocupa el poder no se encuentra en un testamento político, sino en la reputación que deja frente a su familia y al pueblo de México. Bajo esa premisa, puso como ejemplo al expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien sostuvo que, pese a los cuestionamientos de sus adversarios, “se quedó en el corazón del pueblo” y eso no cambiará.
La reflexión surgió este jueves durante su conferencia matutina, luego de que fuera cuestionada sobre si tiene preparado un “testamento político”. Sheinbaum respondió que cuenta únicamente con un testamento personal y explicó que su patrimonio incluye un departamento de interés social ubicado en Santa Úrsula Coapa, cerca del Estadio Azteca, mientras que parte de sus bienes e ingresos los ha entregado a sus hijos en vida.
La herencia que importa: “lo que piensa el pueblo de México”
Al hablar de su patrimonio, la mandataria explicó que incluso las regalías obtenidas por uno de sus libros fueron entregadas a sus hijos, pues su manera de entender la herencia personal consiste en compartirla mientras está presente.
“Realmente estoy heredando en vida a mis hijos, así pienso, ahora las regalías del libro que obtuve también se las di a mis hijos, así pienso, pero testamento político no tengo preparado”, señaló.
Pero la respuesta rápidamente abandonó el terreno patrimonial para entrar en el político. Sheinbaum sostuvo que, después de ocupar una responsabilidad pública, el verdadero legado termina siendo la percepción construida entre la ciudadanía, además de aquello que recuerdan las personas más cercanas.
Para la Presidenta, al final permanece lo que piensa la gente, la reputación construida durante la vida pública, lo que piensan los hijos de su madre, los nietos y lo que piensa el pueblo de México. Esa valoración, sostuvo, constituye el mejor legado que una persona puede dejar.
Y fue precisamente bajo esa definición que colocó el caso de López Obrador.
“En el caso del presidente López Obrador, como lo he dicho, está en el corazón del pueblo de México, por más que digan lo que digan, que sigan hablando de él, por más que no le guste a algunos, él se quedó en el corazón del pueblo y eso no va a cambiar”, aseguró.
Sheinbaum contrastó esa herencia política con la de otros personajes que, afirmó, permanecieron en la memoria pública por motivos completamente diferentes: la corrupción, el entreguismo y episodios de violencia.
La mandataria sostuvo que existen políticos que quedaron con “la reputación de ladrones, corruptos, entreguistas y de haber dejado una historia de muerte”.
“Ese es el legado”, remató.
Sheinbaum cierra paso a versiones sobre ruptura con AMLO
Las declaraciones llegan después de que, apenas el miércoles, Sheinbaum rechazara nuevamente las versiones sobre una presunta fractura política entre ella y López Obrador, así como la existencia de dos bloques enfrentados dentro de Morena, identificados como “obradoristas” y “claudistas”.
La Presidenta calificó esa interpretación como “absolutamente absurdo” y aseguró que el exmandatario ha mantenido una posición “sumamente respetuoso” frente al gobierno que encabeza desde octubre de 2024.
De acuerdo con Sheinbaum, López Obrador no interviene en las decisiones de su administración, no le ha enviado instrucciones para actuar de determinada manera ni ha manifestado desacuerdos respecto de las decisiones tomadas desde Palacio Nacional.
Actualmente, explicó, el expresidente se encuentra “retirado de la vida pública en términos de la acción política” y concentrado en concluir su segundo libro. Después de más de tres décadas dedicadas simultáneamente al pensamiento y la acción política, añadió, López Obrador atraviesa ahora una etapa dedicada fundamentalmente a la reflexión.
La conducción gubernamental, enfatizó, corresponde ya a quienes actualmente tienen esa responsabilidad.
Ni “obradoristas” ni “claudistas”: candidaturas las decide la encuesta
Sheinbaum también ha rechazado la versión según la cual López Obrador continúa gobernando desde fuera de Palacio Nacional. Para la mandataria, detrás de ese planteamiento existe “una idea muy machista”, pues parte de asumir que una mujer no tendría la capacidad suficiente para ejercer por sí misma la Presidencia de la República.
Las versiones sobre una supuesta ruptura cobraron fuerza en semanas recientes a partir de la situación del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin que hasta ahora exista una resolución judicial confirmada.
Sheinbaum sostuvo que, a partir de ese episodio, “se inventaron” una disputa interna según la cual tendría que imponer a “sus candidatos” durante las elecciones de 2027 para demostrar quién mantiene el control político dentro del movimiento.
La Presidenta rechazó también esa interpretación y reiteró que las candidaturas de Morena se determinan mediante encuestas, mecanismo con el que, afirmó, es el pueblo quien termina definiendo. Añadió que ni ella interviene actualmente en esas decisiones ni López Obrador lo hacía cuando encabezaba el Gobierno de México.
Frente a las versiones de una ruptura, Sheinbaum terminó colocando la discusión en otro terreno: López Obrador está retirado de la acción política, ella ejerce plenamente la Presidencia y las candidaturas se someten a encuestas. Y sobre el legado del fundador del movimiento fijó una definición todavía más contundente: independientemente de las críticas de sus adversarios, considera que su principal herencia política quedó depositada en la valoración del pueblo de México.









