- La Presidenta Claudia Sheinbaum destaca a Rosa Icela Rodríguez por destrabar conflictos sociales, coordinar dependencias y llevar atención a comunidades; Gobernación suma casi 14 mil armas entregadas voluntariamente con “Sí al desarme, sí a la paz”
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció este jueves la labor de Rosa Icela Rodríguez al frente de la Secretaría de Gobernación (Segob), una operación que, explicó, ocurre muchas veces lejos de los reflectores, pero resulta “muy importante e indispensable para el país”: atender conflictos antes de que crezcan, llevar al Gobierno federal a comunidades con problemas, construir acuerdos y coordinar dependencias para mantener la gobernabilidad.
El respaldo de la mandataria estuvo acompañado de resultados concretos. Desde la atención a familias desplazadas en la montaña de Guerrero y la intervención ante inconformidades por grandes obras de infraestructura, hasta la estrategia de “Atención a las causas” y el programa “Sí al desarme, sí a la paz”, Gobernación funciona como articuladora de distintas instituciones para trasladar las soluciones del escritorio directamente al territorio.
Guerrero: seguridad, alimentos, educación y regreso de familias
Sheinbaum utilizó la situación de comunidades de la montaña de Guerrero para dimensionar el tipo de intervención que encabeza Rodríguez. Ante el desplazamiento de familias y los problemas de seguridad registrados en la región, el gabinete de seguridad analizó la situación y la Presidenta pidió a la titular de Segob coordinar el traslado de distintas secretarías hacia los municipios afectados, con acompañamiento de la Guardia Nacional.
La primera tarea fue resolver el cierre de caminos junto con el Gobierno de Guerrero, pero la intervención federal no terminó con la reapertura de las vías. Las autoridades permanecieron en territorio para atender las condiciones que enfrentaban las comunidades y facilitar el retorno de las familias desplazadas.
La operación requirió atender simultáneamente la seguridad ante la presencia de grupos delictivos, las necesidades de quienes regresaban a sus localidades y los efectos de la sequía, que hicieron necesaria la entrega de maíz y frijol.
A ello se sumó la coordinación de necesidades educativas y la construcción de una preparatoria para jóvenes de la región, como parte de una intervención que involucró diferentes áreas del Gobierno federal bajo la articulación de Gobernación.
“Es un trabajo muy intenso”, señaló Sheinbaum al describir la cantidad de dependencias, autoridades y necesidades que deben coordinarse para solucionar este tipo de situaciones.
Gobernación entra donde una obra también exige acuerdos
La mandataria explicó que la operación encabezada por Rosa Icela también resulta clave cuando los grandes proyectos de infraestructura encuentran inconformidades sociales en territorio.
Obras como los trenes hacia el norte del país, el tren a Pachuca y el tren a Querétaro pueden generar dudas, desacuerdos o conflictos entre habitantes y grupos de las zonas por donde atraviesan. Mientras dependencias como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) atienden las responsabilidades propias de los proyectos, Segob interviene en el componente social.
Su papel incluye convocar reuniones entre autoridades y comunidades, instalar mesas de trabajo, escuchar inconformidades, facilitar acuerdos y poner a distintas dependencias federales a trabajar sobre un mismo problema.
La relevancia de esa tarea, destacó Sheinbaum, radica precisamente en resolver diferencias mediante diálogo, coordinación institucional y atención directa, antes de que los conflictos adquieran dimensiones mayores.
“Atención a las causas”: gobernabilidad también desde la prevención
Otro de los pilares señalados por la Presidenta es “Atención a las causas”, componente de la estrategia nacional de seguridad que busca actuar sobre las condiciones sociales vinculadas con la violencia y la delincuencia.
Bajo esta política, Gobernación ayuda a coordinar intervenciones en zonas prioritarias que pueden abarcar desde regularización de tierras y entrega de documentos de identidad hasta acciones educativas, prevención del delito y actividades comunitarias.
La estrategia también enlaza programas destinados a jóvenes, entre ellos Jóvenes Construyendo el Futuro, con otras herramientas gubernamentales para ampliar las alternativas disponibles en comunidades donde la prevención requiere algo más que presencia policial.
Dentro de esta estructura, Sheinbaum también reconoció las tareas realizadas por instituciones vinculadas a Gobernación, particularmente la Comisión Nacional de Búsqueda y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, cuyos trabajos forman parte de las responsabilidades coordinadas desde la dependencia.
Casi 14 mil armas salen de las calles sin un solo operativo
Uno de los datos más contundentes utilizados por Sheinbaum para explicar los resultados de esta política fue el alcance de “Sí al desarme, sí a la paz”.
Mientras las acciones y operativos de seguridad han permitido el aseguramiento de alrededor de 35 mil armas de fuego, mediante el programa de desarme voluntario la ciudadanía ha entregado casi 14 mil armas.
La dimensión del resultado está en la proporción: las armas recibidas voluntariamente equivalen a aproximadamente 40% del volumen asegurado mediante operativos, pero fueron retiradas de circulación mediante un mecanismo de participación ciudadana y construcción de paz.
Para Sheinbaum, el resultado refleja la importancia de complementar las acciones de seguridad con prevención, atención social y mecanismos voluntarios que permitan reducir la presencia de armas en las comunidades.
Ese conjunto de tareas llevó a la Presidenta a hacer público su reconocimiento a Rosa Icela Rodríguez y al equipo de Gobernación por una operación que abarca seguridad, territorio, diálogo social, infraestructura, atención a víctimas, prevención y construcción de acuerdos.
“Es un trabajo muy importante e indispensable para el país”, sostuvo Sheinbaum al sintetizar el papel de Rodríguez al frente de una dependencia cuya efectividad, destacó, también se mide en los conflictos que logra resolver, las comunidades que consigue atender y los problemas que evita que escalen.









