El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que el país necesita de manera urgente ampliar la educación superior pública para ofrecer oportunidades reales a los jóvenes que todavía enfrentan severas barreras económicas, territoriales y académicas.
Al dictar la conferencia magistral titulada La educación superior pública ante los retos y transformaciones del siglo XXI en la Universidad Autónoma de Zacatecas, el académico puntualizó que cualquier esfuerzo de expansión institucional debe estar acompañado obligatoriamente de personal suficiente, infraestructura adecuada, apoyos estudiantiles y condiciones óptimas para garantizar una formación rigurosa.
Durante su intervención en el vestíbulo del Teatro Fernando Calderón de la casa de estudios zacatecana, Lomelí Vanegas detalló que el sector público es el principal soporte de la formación profesional en el país, al concentrar cerca del 62 por ciento de la matrícula nacional, lo que equivale a unos 3.42 millones de alumnos de los 5.52 millones que actualmente atienden las instituciones de nivel superior.
Asimismo, destacó que en un periodo de diez ciclos escolares la matrícula total experimentó un crecimiento cercano al 30 por ciento al pasar de 4.24 a 5.52 millones de estudiantes, un avance que sin embargo resulta insuficiente al compararlo con los estándares globales.
El rector de la máxima casa de estudios del país remarcó que, aunque la proporción de jóvenes de entre 25 y 34 años con educación superior en México aumentó del 20.3 al 29.1 por ciento en la última década, la nación se mantiene rezagada frente al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el cual alcanza el 48.7 por ciento.
Ante este panorama, insistió en que la universidad pública debe volverse cada vez más incluyente y capaz de acompañar las trayectorias del estudiantado desde múltiples enfoques, adaptando la docencia, la investigación y la gestión a las transformaciones tecnológicas vigentes.
Finalmente, Lomelí Vanegas respondió a los cuestionamientos del público y enfatizó de manera categórica que los recursos destinados a la educación superior no representan un gasto para el Estado, sino una inversión estratégica.
Tras pronunciarse firmemente en contra del cobro de cuotas escolares, el rector de la UNAM hizo un llamado a transparentar el uso del dinero público mediante la austeridad institucional, e instó a las autoridades gubernamentales a financiar de forma integral el fondo de gratuidad destinado a las universidades estatales que aceptaron eliminar dichos cobros.









