La dirigencia nacional de Morena nombró de manera oficial a Carlos Torres Piña, fiscal general de Michoacán con licencia, como Coordinador Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación, un cargo que lo coloca en la antesala de la candidatura oficial de su partido para la gubernatura del estado en los comicios de 2027.
Al recibir la encomienda durante la Presentación de Coordinadores Estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, el funcionario se comprometió a realizar un trabajo unificado y alertó sobre el riesgo de que actores políticos de la derecha internacional intenten incidir en los procesos democráticos del país utilizando a la entidad michoacana como plataforma de intervención.
El nuevo coordinador estatal cuenta con una trayectoria que inició formalmente en el Partido de la Revolución Democrática, fuerza política en la que militó hasta 2019 y que lo llevó por primera vez a ocupar una curul en la Cámara de Diputados.
Para el año 2021, Torres Piña consiguió nuevamente una diputación federal, esta vez bajo las siglas de Morena, escaño que abandonó paulatinamente para incorporarse a la administración del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla como secretario de Gobierno, encargo que desempeñó hasta julio de 2025 antes de ser ratificado por el Congreso local al frente de la Fiscalía General del Estado.
La postulación del funcionario con licencia no estuvo exenta de fricciones internas debido a su estrecha cercanía con el actual mandatario estatal, lo cual generó diversos reclamos por parte del grupo político liderado por Raúl Morón, quienes acusaron formalmente a Torres Piña de instrumentalizar la estructura de la fiscalía local para apuntalar sus propias aspiraciones electorales.
Dichas tensiones aumentaron luego de que la institución ministerial citara a declarar al propio Morón y al legislador Leonel Godoy en el marco de las indagatorias correspondientes al asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, sumado a los constantes señalamientos del ahora coordinador en contra del exgobernador Silvano Aureoles y del alcalde panista de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, quien se perfila como el principal contendiente de la oposición.
A pesar de los previos desacuerdos públicos, el senador con licencia Raúl Morón estuvo presente en el recinto para atestiguar el nombramiento, habiendo participado previamente en el mismo proceso de selección interna bajo el respaldo del Partido del Trabajo.
Con este acto formal de investidura, Morena busca afianzar la estructura territorial en Michoacán de cara al próximo relevo institucional en el ejecutivo del estado, intentando conciliar las diferentes fuerzas de izquierda de la región para consolidar el proyecto de su movimiento político.









