El pleno de la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad con 75 votos a favor la autorización solicitada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para permitir el ingreso de 139 efectivos armados del Ejército de los Estados Unidos a territorio nacional.
Los militares extranjeros, pertenecientes a la 101/a. División Aerotransportada, permanecerán en el país del 20 al 30 de septiembre de 2026 con el objetivo de participar en el Ejercicio Especializado Conjunto, el cual se desarrollará en las instalaciones del Centro Nacional de Adiestramiento en Santa Gertrudis, Chihuahua.
De acuerdo con el documento remitido por el Ejecutivo Federal y votado de forma inmediata en sesión ordinaria, la tropa estadounidense arribará el próximo domingo a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea de su país y retornará a su nación de origen diez días después.
Esta actividad se deriva de los acuerdos de cooperación militar vigentes entre la Secretaría de la Defensa Nacional y el Comando del Hemisferio Occidental del Ejército de los Estados Unidos de América.
El comunicado oficial firmado por la mandataria mexicana detalla que el adiestramiento tiene como finalidad fortalecer las capacidades operativas mutuas mediante la planificación y ejecución de misiones bajo principios de respeto a la soberanía, integridad territorial y colaboración sin subordinación.
Entre las operaciones programadas con el uso de fuego real se contemplan labores de infiltración, establecimiento de puestos de mando, asaltos aéreos, destrucción de posiciones de francotiradores y bases de morteros, así como la captura y extracción de objetivos específicos.
La resolución de la cámara alta destaca que este esfuerzo conjunto representa una oportunidad estratégica para armonizar doctrinas y perfeccionar los mecanismos bilaterales de cooperación militar frente a los desafíos regionales de seguridad.
Asimismo, la propuesta del Ejecutivo Federal enfatiza que el intercambio de experiencias operativas impactará de manera positiva en la preparación colectiva e individual de las fuerzas armadas de ambas naciones.
Mediante el escrito, Sheinbaum Pardo asegura que «la presencia temporal de personal militar extranjero en territorio nacional no implica cesión alguna de soberanía, sino el ejercicio pleno de las facultades del Estado Mexicano para decidir con quién y bajo qué condiciones coopera».









