Una corte federal estadounidense tiene bajo sello los casos criminales contra el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna y contra Iván Reyes Arzate, quien fuera mando de la Policía Federal entre 2008 y 2017, son acusados de proteger a varios cárteles del narcotráfico.
Aún el 26 de junio era posible consultar los expedientes por el sistema electrónico de las cortes federales estadounidenses, sin embargo esta semana, la Corte para el Distrito Este de Nueva York tomó la medida altamente inusual de cerrar por completo el acceso público a ambos procesos.
En el caso de García Luna, se agregó a su nombre la anotación “et al” (y todos los demás), lo que indica que ya hay al menos un acusado más en el mismo proceso.
Cabe mencionar que el indictment o acusación original, que fue presentada el 4 de diciembre ante la Corte, sólo incluía al ex funcionario de Felipe Calderón.
Por regla general, el público tiene derecho de acceder a la información de los procesos judiciales en Estados Unidos, no obstante pueden existir excepciones, por casos de seguridad nacional o bien por colaboración de acusados con la fiscalía.
Una vez que los casos son puestos bajo sello, el público ya no tiene acceso a ellos, por lo cual no puede conocer fechas de audiencias, ni acceder a ellas, además no conocerá las mociones y otros documentos presentados por las partes ante el juez Brian M. Cogan, quien lleva ambos procesos.
El próximo 30 de julio está agendada la audiencia de estatus del proceso de García Luna; dentro de la etapa de descubrimiento probatorio previa al juicio, cabe precisar que ante la complejidad del caso y las interrupciones causadas por la pandemia de COVID-19, aún podría tomar uno a dos años para dar inicio.
Ambos detenidos se encontraban en negociaciones para una posible declaración voluntaria de culpabilidad, esto a cambio de beneficios.
García Luna, enfrenta tres cargos de narcotráfico por proteger al Cártel de Sinaloa y uno por falsedad en declaración en su trámite para adquirir la residencia permanente en Estados Unidos.
Mientras que Reyes Arzate trabajó para García Luna y como jefe de la Unidad de Asuntos Sensitivos de la PF era el principal contacto con la DEA. Está señalado por colaborar en 2016 con El Seguimiento 39, un grupo “neutral” que tenía alianzas con los cárteles de Sinaloa, Golfo, Jalisco Nueva Generación y Los Zetas.

