- Las pensiones vitalicias de Zedillo y otros exfuncionarios de Banxico entran a revisión: la Presidenta Claudia Sheinbaum plantea analizar su continuidad y transparentar beneficiarios y montos.
Las pensiones vitalicias que reciben exgobernadores y antiguos funcionarios del Banco de México (Banxico) entrarán a revisión. La presidenta Claudia Sheinbaum planteó analizar si estas prestaciones deben mantenerse y propuso transparentar quiénes continúan recibiéndolas, cuáles son sus montos y cuánto representan, una discusión que incluye al expresidente Ernesto Zedillo, quien también fue funcionario del banco central.
El planteamiento abre un nuevo capítulo en la revisión de pensiones elevadas financiadas con recursos públicos, después de que el Gobierno federal impulsara medidas contra jubilaciones extraordinarias de antiguos altos mandos de instituciones y empresas del Estado. En febrero de 2026, Sheinbaum anunció una iniciativa para establecer límites a ese tipo de prestaciones de exfuncionarios de confianza.
Zedillo mantiene pensión vitalicia de Banxico
El caso de Ernesto Zedillo destaca porque el exmandatario dejó de recibir la prestación correspondiente a los expresidentes, pero conservó la pensión derivada de sus años de trabajo en el Banco de México.
En abril de 2025, el propio Zedillo confirmó que recibía una pensión vitalicia de 143 mil 20 pesos mensuales de Banxico y defendió que el beneficio había sido otorgado conforme a las disposiciones de la institución.
Información publicada en septiembre de 2026 ubica esa prestación actualmente en 149 mil 203 pesos mensuales, aproximadamente 1.79 millones de pesos al año.
Durante la Mañanera del Pueblo de este 22 de septiembre, Sheinbaum planteó revisar precisamente la permanencia de este esquema para quienes ocuparon altos cargos dentro del banco central.
“Todos los que trabajaron en el Banco de México tienen pensiones muy importantes…tendríamos que ver si seguimos con esas pensiones o no”.
La Presidenta recordó además la diferencia existente respecto de quienes ocuparon la titularidad del Ejecutivo federal.
“Habría que ver si seguimos con esas pensiones o no porque los expresidentes ya no tienen pensión”.
Autonomía de Banxico, punto clave de la revisión
La revisión enfrenta una particularidad: Banco de México es un organismo constitucional autónomo, por lo que su régimen no quedó sujeto de la misma manera a las disposiciones que establecieron límites a las remuneraciones de los servidores públicos.
Sheinbaum explicó que existieron además amparos relacionados con el límite salarial, cuyos resultados permitieron conservar condiciones distintas dentro del banco central.
“Banco de México tiene autonomía y hubo una serie de amparos al final que les dieron la razón para no entrar al límite del salario de la presidenta o el presidente de la República”.
Por ello, la mandataria no anunció este martes una cancelación inmediata de las pensiones. El primer paso planteado es analizar jurídicamente su continuidad y transparentar las prestaciones, incluidos los nombres de quienes actualmente las reciben y los montos correspondientes.
De Pemex y CFE a las pensiones de Banxico
La discusión sobre Banxico se produce después de que el Gobierno federal avanzara en la revisión de pensiones extraordinarias de antiguos funcionarios de alto nivel.
En febrero, Sheinbaum anunció una iniciativa dirigida a limitar las jubilaciones de exfuncionarios de confianza y antiguos altos mandos, con la propuesta de establecer como máximo 50% de la remuneración de la titular del Ejecutivo federal y sin afectar los derechos derivados de contratos colectivos. El Gobierno estimó entonces una recuperación de 5 mil millones de pesos para destinarlos a los Programas para el Bienestar.
La situación de Banxico abre ahora una ruta distinta debido a su autonomía constitucional. La propuesta presidencial comienza por determinar el tamaño del esquema: quién cobra, cuánto recibe y si jurídicamente pueden modificarse o eliminarse esas pensiones.
“Habrá que ver si seguimos con las pensiones”.
Con ello, las prestaciones de Zedillo y otros antiguos funcionarios del Banco de México quedan incorporadas a la revisión de pensiones elevadas que impulsa el Gobierno federal, aunque cualquier modificación dependerá primero del análisis jurídico del régimen particular del banco central y de los derechos reconocidos a sus beneficiarios.









