- La iniciativa de Ley de Economía Digital impulsada por Claudia Sheinbaum busca llevar los pagos digitales a comercios y servicios mediante SPEI y CoDi, facilitar cuentas de hasta 130 mil pesos y reducir gradualmente el efectivo; el Gobierno plantea alcanzar 50% de adopción durante el primer año.
México ya tiene buena parte de la infraestructura necesaria para pagar y cobrar en segundos desde un teléfono celular. El siguiente objetivo del Gobierno federal es extender su utilización entre millones de personas y pequeños negocios. La iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, pretende acelerar esa transición mediante herramientas como SPEI y CoDi, ampliar la inclusión financiera y reducir gradualmente el uso del efectivo.
El tamaño del reto está en las operaciones cotidianas: 85% de las compras de hasta 500 pesos todavía se realizan en efectivo en México. Frente a ello, el Gobierno plantea como escenario inicial alcanzar una adopción de pagos digitales de 50% durante el primer año, aprovechando sistemas que ya funcionan en el país.
México ya tiene la infraestructura; el reto es llevarla a millones
Durante la presentación de los alcances de la propuesta, el titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), José Antonio Peña Merino, explicó que México cuenta con una ventaja frente a experiencias internacionales como las de Brasil e India: no necesita comenzar desde cero.
El país dispone del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), operado por el Banco de México, que permite realizar transferencias inmediatas, así como de CoDi, diseñado para efectuar cobros digitales mediante códigos QR.
“México está en un lugar realmente privilegiado”, sostuvo Peña Merino.
Con CoDi, una operación puede reducirse prácticamente a tres acciones: ingresar a la herramienta desde la aplicación bancaria, escanear o generar un código QR y confirmar la transferencia. El dinero pasa directamente entre cuentas bancarias.
Uno de los puntos relevantes para consumidores y pequeños negocios es que SPEI y CoDi permiten realizar estas operaciones sin cobrar comisiones por la transferencia, una característica con la que se pretende facilitar su adopción en establecimientos que actualmente dependen principalmente del efectivo.
Del puesto pequeño al supermercado: el QR como herramienta de cobro
La iniciativa pone especial atención en los pequeños comercios y trabajadores independientes, que podrían recibir transferencias sin tener que incorporar sistemas complejos de cobro.
Un establecimiento podría utilizar un QR estático colocado en el mostrador, para que el comprador ingrese la cantidad; generar desde el celular un QR dinámico con el monto establecido, o incorporar una pantalla en caja que produzca el código correspondiente a cada operación.
El objetivo es que negocios de distintos tamaños puedan incorporarse a los pagos digitales y, al mismo tiempo, que una mayor cantidad de personas acceda al sistema financiero.
Para Peña Merino, el desafío ya no está únicamente en construir infraestructura, sino en lograr que ésta se utilice de forma cotidiana. Pese al crecimiento de las transferencias entre 2021 y 2024, el efectivo conserva un enorme peso en las operaciones de menor monto.
Cuentas de hasta 130 mil pesos para ampliar la bancarización
Otro componente de la estrategia es facilitar la apertura de cuentas bancarias simplificadas de manera remota, particularmente para personas que trabajan por cuenta propia o pequeños comerciantes.
La denominada cuenta Nivel 2 Bis permitiría recibir hasta 130 mil pesos y podría abrirse en línea sin necesidad de RFC. Con ello se busca que trabajadores independientes y pequeños negocios puedan manejar mayores cantidades mediante transferencias digitales y comenzar a construir un historial dentro del sistema financiero.
La propuesta también contempla el uso voluntario de herramientas como la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano para facilitar la identificación ante instituciones financieras. El Gobierno ha señalado que la decisión de utilizar estos mecanismos corresponderá a cada persona.
La bancarización abre además la posibilidad de acceder posteriormente a otros servicios financieros, incluido el crédito, uno de los objetivos asociados con la formalización y crecimiento de pequeños negocios.
Gasolineras y carreteras, primeros sectores para reducir el efectivo
La transición también alcanzaría servicios donde diariamente se realizan millones de operaciones. Peña Merino explicó ante diputados que gasolineras y carreteras se encuentran entre los primeros sectores considerados para avanzar gradualmente hacia los pagos digitales.
La infraestructura ya presenta una cobertura considerable. De las 14 mil 980 gasolineras consideradas en el análisis gubernamental, 98.45% se encuentra en zonas con cobertura garantizada de internet; únicamente 174 requieren esfuerzos adicionales de conectividad y 57 se encuentran en zonas sin cobertura garantizada.
La propuesta contempla además mecanismos de contingencia, debido a que la falta temporal de conexión no podría convertirse en un impedimento para adquirir un producto o utilizar un servicio.
En el caso de los gobiernos, la iniciativa también busca extender la digitalización de pagos y operaciones, con el objetivo de acelerar procedimientos y aumentar la trazabilidad de los movimientos.
“Al hacerlo digital, eso pues nos permite inclusive acelerarlos”, afirmó Sheinbaum.
Bancos tendrán que homologar la experiencia de las transferencias
La transformación no recaería solamente en usuarios y comercios. Las instituciones financieras también deberán adaptar sus aplicaciones para facilitar el acceso y uso de los pagos electrónicos.
De acuerdo con las disposiciones del Banco de México, las transferencias deberán ofrecer una experiencia homologada en las aplicaciones de las instituciones participantes en SPEI a más tardar el 14 de diciembre de 2026.
El Gobierno prevé, sin embargo, que varias instituciones financieras estén preparadas antes. El horizonte planteado apunta a que durante la primera quincena de noviembre, alrededor de El Buen Fin, pueda comenzar una adopción más amplia de los cobros digitales en comercios.
La iniciativa se encuentra ahora en análisis legislativo en la Cámara de Diputados. De avanzar, México buscará utilizar una infraestructura financiera que ya existe para llevar los pagos digitales a una escala mucho mayor, con transferencias inmediatas, códigos QR, apertura simplificada de cuentas y una reducción gradual del efectivo.
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