- La Presidenta Claudia Sheinbaum señala que revertir los derechos sociales incorporados a la Constitución exigiría dos terceras partes del Congreso; destaca pensiones, educación, salud, vivienda y empresas públicas, y plantea continuar con bienestar, libertades y democracia.
Los derechos sociales incorporados a la Constitución durante los gobiernos de la Cuarta Transformación enfrentan un candado de alto nivel para ser revertidos: una modificación constitucional requiere el respaldo de dos terceras partes del Congreso, además del procedimiento previsto por la propia Carta Magna. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que esto vuelve muy complejo desmontar en el corto plazo los avances alcanzados y reiteró que su proyecto busca profundizar bienestar, libertades, democracia y justicia social.
La mandataria colocó entre los principales cambios el reconocimiento constitucional de programas sociales, derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, igualdad sustantiva de las mujeres, así como el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como empresas públicas. También destacó derechos relacionados con educación, salud, vivienda y pensiones.
Derechos sociales quedan protegidos en la Constitución
Sheinbaum explicó que una eventual fuerza política que pretendiera eliminar estos avances tendría que reunir las condiciones necesarias para volver a modificar la Constitución, lo que implica construir una mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso.
El mecanismo constitucional exige el voto de dos terceras partes de los legisladores presentes en las cámaras de Diputados y Senadores, además de la aprobación de la mayoría de las legislaturas de los estados y de la Ciudad de México.
En los últimos años, distintas reformas han elevado a rango constitucional componentes de la política social. Entre ellos se encuentran la pensión universal para adultos mayores y la pensión para personas con discapacidad, mientras educación, salud y vivienda fueron reforzadas como derechos.
La presidenta ha planteado que este proceso recupera el carácter social de la Constitución de 1917, al colocar nuevamente los derechos y el bienestar de la población como parte de las obligaciones del Estado.
Sheinbaum: bienestar acompañado de libertades y democracia
El planteamiento de la mandataria no se limitó a los programas sociales. Sheinbaum sostuvo que el proyecto de transformación debe avanzar bajo tres componentes que considera inseparables: justicia social, un régimen de libertades y representación democrática.
En materia económica y laboral, destacó los cambios encaminados a evitar la pérdida del poder adquisitivo del salario, así como la aprobación de la jornada laboral de 40 horas y la obligación de que el salario mínimo mantenga incrementos por encima de la inflación.
Respecto de las libertades, la presidenta defendió derechos como la manifestación y la libertad de expresión, al tiempo que sostuvo que la democracia debe entenderse desde la representación popular y la justicia social, no únicamente desde los procesos electorales.
Durante su reciente rendición de cuentas, Sheinbaum sintetizó esa concepción al señalar que libertad, igualdad, justicia social y democracia forman parte de las conquistas que su gobierno busca preservar y ampliar.
Pensiones, Pemex, CFE y pueblos indígenas, entre los cambios
La presidenta también colocó entre las transformaciones constitucionales el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, así como la igualdad sustantiva de las mujeres.
En materia energética, resaltó la recuperación del carácter público de Pemex y la CFE, que volvieron a ser reconocidas constitucionalmente como empresas públicas del Estado.
Sheinbaum ha definido a la actual Legislatura del Congreso como un “Congreso Constituyente” de la Cuarta Transformación, debido al número y alcance de las modificaciones realizadas a la Carta Magna durante este periodo.
Mantener y ampliar los derechos
La presidenta ubicó la permanencia de estos cambios dentro de una ruta de continuidad del proyecto iniciado en 2018 y sostuvo que las reformas realizadas han buscado colocar en el centro el bienestar de la mayoría, los derechos sociales y la recuperación de capacidades públicas del Estado.
En ese sentido, el objetivo planteado por Sheinbaum es que los derechos ya reconocidos constitucionalmente permanezcan y continúen ampliándose, junto con la defensa de las libertades, la democracia, la justicia social y la soberanía nacional. Durante su balance de gobierno, la mandataria sostuvo que las reformas de la 4T han modificado el marco constitucional para incorporar esos principios como parte de los derechos y obligaciones establecidos en la Carta Magna.









