36 años de neoliberalismo dejaron 4 mil 300 camas; la 4T proyecta más de 13 mil en sólo 12 años

  • El contraste exhibe el rezago hospitalario acumulado entre 1982 y 2018: mientras en seis sexenios se incorporaron apenas 4 mil 300 camas al IMSS, los gobiernos de la 4T proyectan superar las 13 mil en 12 años; la Presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que se está recuperando la infraestructura pública abandonada durante el periodo neoliberal.

Treinta y seis años frente a doce. Esa es la dimensión del contraste que el Gobierno de México puso este martes sobre la mesa para mostrar el rezago que dejó el periodo neoliberal en la infraestructura pública de salud. Entre 1982 y 2018, el IMSS incorporó apenas 4 mil 300 camas hospitalarias; para los 12 años de gobiernos de la Cuarta Transformación, la proyección supera las 13 mil nuevas camas.

La diferencia adquiere todavía mayor dimensión al mirar hacia atrás. Durante los primeros 39 años del IMSS, entre 1943 y 1982, se incorporaron 29 mil 500 camas. Después llegaron seis sexenios en los que la población y la derechohabiencia continuaron creciendo, pero la expansión hospitalaria se frenó: sólo 4 mil 300 camas adicionales en 36 años.

Seis sexenios frente a dos gobiernos de la 4T

El contraste presentado por el Gobierno federal permite dimensionar el cambio en la inversión pública: en aproximadamente un tercio del tiempo, la 4T proyecta incorporar más de tres veces las camas que fueron agregadas durante los 36 años del periodo neoliberal.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha colocado ese rezago como uno de los problemas estructurales que recibió el sistema público. La diferencia, ha explicado, responde también a un cambio de modelo: la salud vuelve a asumirse como un derecho que debe ser garantizado por el Estado, después de décadas en las que buena parte de los servicios y capacidades públicas dejaron de expandirse al ritmo de las necesidades de la población.

El abandono no ocurrió mientras México permanecía estático. Durante esos años creció el número de derechohabientes y aumentó la prevalencia de enfermedades crónicas, mientras la infraestructura hospitalaria avanzaba a un ritmo considerablemente menor.

Por eso, el dato de las camas no funciona únicamente como una comparación entre administraciones: muestra la profundidad del déficit acumulado que ahora debe cubrir el sistema público.

180 mil mdp para acelerar la recuperación hospitalaria

El balance presentado este 29 de septiembre en la Mañanera del Pueblo muestra que la recuperación de infraestructura continúa durante el gobierno de Sheinbaum. En sus primeros dos años fueron inaugurados o ampliados significativamente 33 hospitales, con la incorporación de mil 535 nuevas camas y una inversión cercana a 24 mil millones de pesos.

A esa infraestructura se suman 45 hospitales actualmente en desarrollo y 75 más en planeación, dentro de una estrategia que contempla una inversión sexenal cercana a 180 mil millones de pesos para ampliar y modernizar la capacidad hospitalaria del país.

La apuesta incluye además 650 quirófanos rehabilitados, modernizados o nuevamente puestos en operación, así como equipamiento médico de alta especialidad. Entre 2025 y 2026, la inversión en tecnología hospitalaria alcanzó 15 mil 800 millones de pesos.

Del rezago neoliberal a una expansión sostenida

El dato histórico permite poner en perspectiva lo que significaron los 36 años entre 1982 y 2018. El IMSS nació y se expandió durante décadas hasta acumular 29 mil 500 camas entre 1943 y 1982; posteriormente, durante todo el periodo neoliberal, apenas consiguió agregar 4 mil 300.

Con los gobiernos iniciados en 2018, la tendencia comenzó a modificarse. La proyección oficial para los dos sexenios de la Cuarta Transformación apunta ahora a superar las 13 mil camas adicionales en el IMSS, además de la expansión que se realiza mediante IMSS-Bienestar e ISSSTE.

La magnitud del rezago explica también por qué la recuperación hospitalaria no termina con las obras actualmente concluidas. Décadas de baja expansión dejaron necesidades acumuladas de hospitales, camas, quirófanos, médicos especialistas y equipamiento, por lo que el Gobierno federal mantiene proyectos en construcción y planeación rumbo a 2030.

El contraste resume el tamaño del cambio de ritmo: 36 años, seis sexenios y apenas 4 mil 300 camas nuevas en el IMSS durante el periodo neoliberal; frente a una proyección superior a 13 mil durante los 12 años de gobiernos de la 4T. Una diferencia que coloca la recuperación de la infraestructura pública de salud como uno de los frentes centrales del actual sexenio.

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