El gobierno de México ha apostado por la distribución y aplicación masiva de la vacuna contra el Covid-19, una vez que sea aprobada por las distintas empresas que desarrollan el medicamento que puede acabar la pandemia, por lo que en cuanto se demuestre su eficacia, el país podría ser de los primeros en comenzar a inocular a las personas en lo que significaría la política más trascendental del siglo XXI.
La pandemia por el Covid-19 ha causado la crisis económica más severa que el mundo ha conocido en al menos cien años y México es uno de los países más afectados, por lo que la estrategia del gobierno federal de buscar acuerdos para la elaboración masiva de las vacunas contra el nuevo tipo de coronavirus significaría el esfuerzo más loable en abatir la contingencia sanitaria.
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, ha gestionado los acuerdos con los distintos países para que México cuente con las primeras vacunas, ya sea la que desarrolla Rusia, la misma que anunció el presidente de esa nación, Vladimir Putin, o la que efectúan Astra Zeneca y la Universidad de Oxford que será financiada por la Fundación Slim.
Asimismo, el gobierno de México mantiene gestiones para obtener la vacuna que también trabajan los laboratorios de Estados Unidos, aunado a que también acordó la facilitación de las dosis por parte de China que elabora su propia vacuna, por lo que el país se mantendrá a la vanguardia en la aplicación del medicamento, lo que representará el esfuerzo más grande en materia de salud pública.
En caso de obtener esas condiciones, México podría vacunar de forma veloz a los grupos poblacionales más vulnerables como son los adultos mayores y las personas con factores de comorbilidad, lo que permitiría la reanudación de las actividades económicas en su totalidad y con ello paulatinamente salir de la crisis económica que el país sufre.
Esta apuesta del gobierno federal podría posicionar públicamente la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que también podría asegurar la permanencia del partido en el poder otros seis años más, ya que hasta el momento ninguna figura de la oposición se ha encumbrado como un líder que represente un riesgo en los comicios de 2024.
Más allá del futuro político electoral de México, la política de distribución y aplicación de las vacunas podría salvar miles de vidas en el país en un futuro, ya que en la actualidad hay millones de personas que temen reanudar sus actividades económicas por temor a ser contagiadas y por ello la inoculación es el programa de bienestar más integral e importante que adopte el país en la pandemia más grave que ha padecido el mundo en el presente siglo.

