Arriba al Zócalo marcha por el 2 de octubre; se registran disturbios y saqueos a comercios

Tras avanzar por poco más de una hora desde la Plaza de las Tres Culturas, el contingente que conmemora los 58 años de la represión estudiantil en Tlatelolco arribó a la Plaza de la Constitución. 

En el sitio se instaló un templete frente a Palacio Nacional para realizar el mitin central del Comité 68 Pro Libertades Democráticas, en medio de un fuerte resguardo con vallas metálicas antimotines que también protegen la Catedral Metropolitana, el edificio de Gobierno de la Ciudad de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Bajo las consignas históricas de «¡Ni perdón ni olvido!», «2 de octubre, castigo a los asesinos» y «Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos», la movilización civil estuvo conformada principalmente por sobrevivientes del movimiento estudiantil, universitarios, normalistas rurales, organizaciones solidarias, agrupaciones sindicales y una representación de los padres de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa. 

Exlíderes estudiantiles de 1968, como Félix Hernández Gamundi y Víctor Guerra, encabezaron la marcha portando una manta con la leyenda: «La soberanía se defiende con el pueblo».

El trayecto, que transcurrió entre batucadas y consignas en memoria de las víctimas, registró afectaciones comerciales a lo largo del Eje Central Lázaro Cárdenas, donde la mayoría de los establecimientos optaron por cerrar sus cortinas metálicas o tapiar sus fachadas. 

Pese a las prevenciones, grupos de manifestantes con el rostro cubierto y vestidos de negro, identificados como el «bloque negro», realizaron pintas con mensajes como «Sedena abre tus archivos», «2 de octubre no se olvida» y «+43» sobre mobiliario urbano y vallas protectoras.

Durante el avance sobre Eje Central, integrantes de este bloque lograron retirar las vallas de protección y abrieron a golpes las cortinas de diversos establecimientos, entre ellos tiendas de conveniencia, de pinturas y farmacias, provocando saqueos que se prolongaron por varios minutos. 

A diferencia de movilizaciones anteriores, no se registró la intervención directa de agrupamientos policiales en el punto de los disturbios, aunque elementos de seguridad se mantuvieron a la expectativa en calles aledañas, mientras personal de la Comisión de Derechos Humanos local, de la Secretaría de Gobierno capitalina y paramédicos supervisaron el desarrollo de la jornada.

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