Ante la petición que el Fondo Monetario Internacional (FMI), hizo al gobierno del presidente López Obrador para posponer la construcción de la refinería de Dos Bocas, el economista José Ignacio Martínez Cortés considera que las recomendaciones del organismo son una intromisión.
En entrevista con RT el experto indicó que la intromisión va en el sentido en el que el FMI busca determinar cómo debe operar un gobierno.
Se trata realmente de una intromisión, en el sentido en el que el Fondo Monetario Internacional al declarar que México tiene que suspender la construcción de la refinería de Dos Bocas en el sur del país, está determinando en dónde tendría que un gobierno desarrollar obras y en qué aspecto no tendría que hacerlo, señaló.
Además Martínez Cortés enfatizó que el organismo internacional debe considerar que quedaron atrás los años 80 en donde a través de cartas de intención determinaba lineamientos para los países
El FMI tiene que considerar que ya la década de los 80 quedó atrás en el sentido de que a través de las cartas de intención determinaba vía el artículo 4 de su carta constitutiva cuáles eran los lineamientos que tenían que seguir los países en materia de política económica, expresó.
Cabe recordar que al respecto el presidente López Obrador manifestó que el organismo antes dictaba la política económica del país, pero que “ya son otros tiempos”.
Asimismo recordó que fue el FMI quien recomendó privatizar la educación y las pensiones de los trabajadores.
“Ellos decían qué tenía que hacer México en materia económica, y saben qué recomendaban: privatizar, aumentar el precio de las gasolinas, de la energía eléctrica.
Saben qué recomendaban los del fondo, porque a lo mejor ya se les olvidó, de que se privatizara la educación, que se privatizara el manejo de las pensiones; eran los jefes de jefes, ya pasó eso. Nosotros los respetamos mucho y nunca vamos a estar en contra o enfrentando, no les vamos a dar ninguna recomendación a ellos, porque va estar muy difícil que nos hagan caso, entonces lo único que les pedimos es que nos respeten.
Que nos respeten, que somos libres y soberanos y que ya no son los organismos financieros internacionales los que dictan la política económica en México, indicó el mandatario

