Luego que Salvador Cienfuegos fuera detenido en Estados Unidos la semana pasada, ha salido cada vez más información que confirma la relación que tenía el alto funcionario en el sexenio de Pañe Nieto con la célula del Cartel de los Beltrán Leyva conocida como “El Cartel H2”.
De acuerdo con Anabel Hernández en su columna para DW, “el general recibió de la organización de los Beltrán Leyva un teléfono Blackberry previamente manipulado técnicamente por la DEA para estar intervenido”.
Este aparato habría sido filtrado por la Agencia en ese circuito criminal, a través de un informante, quien le dio el teléfono al entonces Secretario de la Defensa Nacional de México (Sedena) no sabía que el aparato estaba “truqueado”. Incluso, la propia DEA nunca habría imaginado que el aparato llegaría finalmente a las manos de “Padrino”.
Al recibirlo, Cienfuegos “pensaba que tenía entre sus manos un Blackberry con los códigos de encriptación más sólidos e inviolables, y por esa razón confió en que se comunicaba libremente con quienes le pagaban millonarios sobornos, y con sus cómplices”.
Fue por esa excesiva confianza que ahora la DEA tiene registrados miles de mensajes enviados y recibidos por el entonces Secretario de la Defensa Nacional, y la ubicación de donde se encontraba Cienfuegos al momento de enviar y recibir esas comunicaciones. “Ahora, estas son las pruebas que lo hundirán en USA y le auguran una larguísima permanencia en prisión”, asegura la periodista.
Por otro lado, asegura que, “en los mensajes interceptados la DEA descubrió que Cienfuegos estaba filtrando al líder mayor del llamado Cartel H-2 investigaciones que el gobierno estadounidense tenía en curso. Con esta filtración, Cienfuegos habría firmado su propia sentencia, porque si hay algo que las autoridades de Estados Unidos no toleran es la traición directa”.


