Concesionarios agrupados en la Fuerza Amplia de Transportistas (FAT) han insistido a las autoridades de la Ciudad de México a que suba la tarifa para los microbuses, vagonetas y autobuses de transporte público, así como apoyos extraordinarios para empresas operadoras del Metrobús.
Igualmente piden la combinación de varios derechos para con ello evitar el colapso económico provocado por la pandemia, lo cual, aseguran, los obligaría a realizar un paro de servicio por falta de mantenimiento a las unidades.
Entre los derechos se encuentran pago de uso y aprovechamiento de paraderos, vigencia anual de la concesión o permiso, la revista, permiso de cajones en los paraderos y vigencia del itinerario.
Agregaron que tales peticiones ya se las hicieron llegar vía electrónica a Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la capital.
El objetivo de los transportistas es que la tarifa aumente de manera gradual de 5.00 pesos hasta los 9.50, asegurando que eso se cobra en otras entidades.
“Es impostergable el ajuste tarifario, es una necesidad que puede marcar la diferencia entre que sigamos prestando el servicio de transporte o que como gremio suframos un colapso y tengamos que dejar de prestar el servicio por falta de recursos para el mínimo mantenimiento y la carga de combustible para nuestras unidades”, dijo Nicolás Vázquez, vocero del FAT.
Igualmente justifican que en 1994 la tarifa costaba $2.50 y que ahora. 27 años después, es de apenas el doble.
“Es decir, se incrementó apenas 100 por ciento, mientras el precio del combustible ese año era de 1.35 pesos y hoy fluctúa en los 20 pesos. Es decir, se incrementó alrededor de mil 381 por ciento. Otro dato importante es el de la inversión en un microbús, el cual en 1993 costaba alrededor de 90 mil pesos y hoy el costo de un autobús en las condiciones señaladas por la Secretaría de Movilidad es de 1 millón 750 mil pesos. Es decir, mil 844 por ciento de incremento”.


