De acuerdo con una investigación del Hospital Universitario de Colonia en Alemania publicada en la revista médica The Lancet. Las personas que presentaron un cuadro leve por COVID-19, o que incluso no tienen síntomas al inicio, pueden tener consecuencias para la salud hasta por cuatro o siete meses después de la infección. Tales como la pérdida del olfato y gusto, fatiga o dificultad para respirar.
En el estudio analizaron a 958 pacientes infectados por el virus SARS-CoV-2, quienes en un principio fueron asintomáticos. O presentaron síntomas leves como tos, pérdida del olfato (anosmia) y el gusto (ageusia), dolores corporales, cefalea o fiebre.
“La presencia continua de disnea, anosmia, ageusia o fatiga como síntomas de larga duración, incluso en pacientes no hospitalizados. Se observó a los cuatro y siete meses después de la infección y se resumió como síndrome post-COVID”, indicó el estudio.
Además, los investigadores plantearon que las consecuencias para la salud a largo plazo pueden ocurrir incluso después de un COVID-19 muy leve en el entorno ambulatorio.
“Dado que hasta el 81 por ciento de todos los pacientes infectados con SARS-CoV-2 presentan una enfermedad leve. Se puede esperar que el síndrome post COVID afecte a un mayor número de personas de lo que se suponía inicialmente. Lo que plantea importantes desafíos médicos, sociales y económicos”, dice la investigación.

