Valentina Pérez Botero/ @vpbotero3_0
(24 de julio, 2013) Tiene todas las características para convertirse en un evento de alarma: se ubica en los genitales, enrojece la piel, causa escozor, crea una protuberancia y duele. Aunque las primeras aventuradas suposiciones -llenas de temor- recurran a las fotografías sobre Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) puede ser sólo la infección de un folículo piloso o foliculitis.
Los ginecólogos han detectado un cambio en las costumbres: aumento de las prendas entalladas -tanto en la cotidianidad de su uso como en lo pegadas al cuerpo-, incremento en la depilación de la zona genital y uso de materiales textiles que inhiben la transpiración. La foliculitis es causada por una obstrucción del folículo que vuelve al poro en una fácil presa de los estafilococos, quienes terminan por infectarlo y darle una apariencia semejante a un barro.
La foliculitis suele ser una de las infecciones más comunes en los genitales humanos aunque también se presenta en la barba de algunos hombres.
En los casos más severos el tratamiento incluye antibiótico o incluso drenaje, por lo que su prevención puede incluir duchas genitales que eviten que los estafilococos y otros agentes contaminen. También se recomienda reducir al máximo la fricción con las prendas. Para quienes es un problema recurrente los médicos recomiendan la depilación permanente.


