Durante años el gobierno mexicano había reclamado a las autoridades estadounidenses una serie de abusos cometidos en uno de sus centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), el cual se ubicaba en Irwin, Georgia.
De acuerdo con el medio Milenio, Francisco Javier Díaz de León, cónsul general de México en Atlanta, informó a las autoridades de Estados Unidos sobre las denuncias hechas por los migrantes, en las que se aseguraba que habían sido discriminados y abusados de manera verbal, esto sucedió en 2018.
En suma, las reclamaciones también aseguraban que las instalaciones en las que los migrantes se encontraban no las adecuadas, pues los comedores, pasillos y las regaderas estaban infestadas de cucarachas.
Los hechos se denunciaron a través de un correo electrónico al que el medio tuvo acceso. En la misiva se declaraba que varios de los migrantes habían sufrido malos tratos. Estaba, por ejemplo, el caso de dos migrantes transgénero que llegaron a sufrir acoso sexual por parte del centro de detención.
En 2019, el cónsul envió otro correo en el que informó de una posible negligencia médica por parte del centro, pues dos mujeres que se encontraban en sus instalaciones no fueron atendidas debidamente: a una de ellas se le practicó una cirugía tras la cual presentó dolorosos síntomas, mientras que otra, que tenía dos meses de embarazó, no recibió atención médica especializada. El ICE no actuó ante ninguna de estas denuncias.
A las denuncias anteriores, en 2020 se sumó una demanda colectiva de 14 mujeres que aseguraron haber sido sometidas a procesos quirúrgicos que más tardes les causaron esterilidad o bien, problemas para embarazarse.
Finalmente, el Centro este Centro de detención cerró el mes pasado luego de que Joe Biden así lo ordenara.

