Rodrigo Rojo / @eneas
(13 de Agosto, 2013).- En el debate sobre la posible legalización de la mariguana “muchos de los que opinan lo hacen con absoluta ignorancia, evidenciando prejuicios y alentando la desinformación”, dice para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO Jorge Hernández Tinajero, presidente del Colectivo por una Política Integral Hacia las Drogas A.C (Cupihd). “Siempre utilizan el argumento del miedo, lo que están seguros que va a pasar y no tienen idea de lo que dicen”.
Su organización ha realizado un cuaderno informativo llamado “Drogas DF” en el que proponen un sistema regulatorio que ha provocado interés en algunos actores políticos pues ayuda a entender el funcionamiento de los mercados de drogas ilegales en México.
Cupihd no está de acuerdo en que el manejo de la mariguana sea legal para las grandes compañías transnacionales, como Phillip Morris, y que, así, el lucro se convierta en el motor del mercado. Esto, según Hernández Tinajero, no satisface los intereses, necesidades y garantías de los usuarios de mariguana. Lo que proponen, en cambio, es que sean permisibles las asociaciones de civiles para cultivarla y que el consumo se mantenga en un circuito cerrado, que produzcan y consuman su propia mariguana sin que en ningún momento se derive al mercado abierto. Bajo este modelo, los socios, mayores de edad, tendrían satisfecho su derecho sin que esto significara la creación de un mercado en donde predomine la posibilidad o sea abierto para todos.
Según el presidente de Cuphid, esta sería una forma de desincentivar el mercado negro pues los usuarios ya no tendrían que recurrir a este para satisfacer su necesidad. Además, esta propuesta va acorde con lo que dictan los tratados internacionales que no permiten ninguna regulación de mercado sin fines médicos o de investigación. Por eso, Hernández Tinajero considera que algunas personas que proponen la comercialización de la mariguana, como Vicente Fox, hablan desde la ignorancia, pues no es posible dentro de los tratados internacionales firmados por México. La propuesta de Cupihd, de hecho, ha sido retomada por políticos como Mario Delgado y Fernando Belauzarán que la están llevando al Congreso de la Unión. Incluso organizaciones como México Unido contra la Delincuencia ha expresado su simpatía por la creación de estos clubes de consumo.
Sobre si la Asamblea Legislativa en realidad tiene margen de acción sobre política de drogas, dado que las regulaciones son federales, Hernández Tinajero dice que hay bastante rango de acción en la Ciudad de México. Según él, bajo la ley contra el narcomenudeo, las autoridades locales adquieren la responsabilidad de combatir este tipo de delitos. Así, aunque la ALDF no pueda cambiar la prohibición al cultivo, sí podría decidir que la siembra de cannabis sin fines comerciales no sea perseguida porque se consideraría que no es un delito que afecta a la ciudadanía. Como esta argumentación, hay otras posibilidades de acción que sería importante que la Asamblea conociera, por lo que Cupihd está trabajando muy cerca con ellos. Para la organización, legislar por una política abierta hacia las drogas sería una gran incentivo político para que la Ciudad de México se diferenciara de la política beligerante que existe a nivel federal.
REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO realizó hace unos días un sondeo entre los ciudadanos para conocer diferentes opiniones. La opinión sigue dividida y la moneda en el aire.


