Záyin Dáleth Villavicencio / @ZayinDaleth3_0
(15 de agosto, 2013).- “Les quiero decir desde lo más profundo de mi corazón: Yo me pongo en manos del Señor, lo que él diga será (…). ¡Él ya me dijo que sí! (…) Sólo faltan ustedes que vayan a dejar el voto…”. Así, durante finales de su campaña política como candidato del PRI al gobierno de Tabasco, Andrés Granier Melo dejó claro su “vínculo” con lo divino y su “predestinación” al poder.
Aunque el entonces candidato fue acusado de violar la Ley de Cultos Religiosos, por ese video donde el priista hace referencia al mensaje de Dios para convencer a los habitantes de una colonia popular para que dirigieran su voto por él, meses más tarde Granier sostuvo su declaración y aseguró que su gobierno contaría con el cobijo divino.

Hoy, seis años después de presumirse “elegido” por Dios, Andrés Granier enfrenta, tras las rejas, dos autos de formal prisión por la presunta evasión de 2 millones 156,000 pesos que no declaró en 2009 al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y por uso de recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) por 35 millones de pesos.
No obstante, a Granier Melo se le investiga de forma paralela en Tabasco bajo la averiguación previa 067/2013, por los posibles delitos de ejercicio indebido del servicio público, peculado y enriquecimiento ilícito. Luego que a decir de fuentes oficiales, el daño causado por el ex mandatario al patrimonio público podría rebasar los mil 900 millones de pesos.
Y es que, “por difícil que parezca, este es una historia donde la realidad supera a la ficción”, así anticipó el diputado federal por el Partido Acción Nacional (PAN) Juan Francisco Cáceres de la Fuente el quebranto financiero en la administración del ex gobernador, en el que estarían involucrados sus ex colaboradores y familia.
El legislador se refería a los 88 millones 500 mil pesos, encontrados en inmuebles que utilizaba la Secretaría de Finanzas del gobierno de Granier, a lujosas propiedades en Miami, Cancún, Villahermosa, y ostentosos viajes de la familia; escenario que sólo representa “la punta del iceberg” de todo lo que está detrás.

En entrevista exclusiva para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO, el panista que entonces formaba parte del congreso local explicó que, sólo durante el último año de la administración de Granier en Tabasco, “se retiraron más de 2 mil 500 millones de pesos, de los cuales mil 900 eran de programas federales”.
Y aunque parezca difícil de creer, advirtió, “lo hacían en operaciones semanales, en las que sistemáticamente llevaban un camión de seguridad a la Secretaría de Finanzas donde les entregaban alrededor de 75 millones de pesos en efectivo”.
“Nadie en su cabal juicio”
Así, aunque las cantidades de dinero apilado en distintas propiedades, de las que poco se ha dado a conocer, resulten más bien como escenas de alguna película de Hollywood, “lo que hizo Granier y sus ex colaboradores habla de un suicidio, que nadie en su cabal juicio pensaría en hacer”, afirmó.
“Y aunque Granier nunca soñó estar en la cárcel”, hoy rinde cuentas a la justicia porque “rompió todas las reglas de lo escrito y no escrito” y consecuencia de eso es el impacto negativo que causó en Tabasco. Los hospitales están en ruinas, el sistema de educación y los ánimos de la gente están muy caldeados, subrayó el panista.
Granier, de 65 años de edad, gobernó Tabasco entre 2007 y 2012. Las consecuencias: una herencia de desvíos de fondos federales por más de 2 mil millones de pesos y una diversidad de pasivos que ascienden a más de 22 mil millones de pesos.

Lo que, a decir de Cáceres de la Fuente, resultan ser una paradoja ya que Tabasco durante 33 años fue beneficiada con el ingreso per cápita más alto del país por participaciones fiscales que fueron sistemáticamente saqueadas por la administración priista. Pues, “había secretarios que ganaban sueldos millonarios de 400, 500 y 600 mil pesos mensuales”.
Pero además había una cantidad importante de seudo-empresarios que se dedicaban al lavado de dinero y a las operaciones fraudulentas. En tanto, como parte de la deuda pública sólo los gastos etiquetados como a deudores diversos o gastos a comprobar llego a casi 5 mil millones de pesos.
“Esa –argumentó- fue la manera cómo ocultaron el déficit porque decía que sólo ascendía a mil 800 millones de pesos”. En razón de eso, explicó que en 2010 subieron el impuesto sobre nomina y todos los derechos, lo que le trajo a tabasco un ingreso extra sobre los mil 200 millones de pesos, que nunca explicaron para qué los iban a emplear.
Luego, como parte de un Plan de Austeridad, se suscitó el despido de entre siete y ocho mil trabajadores de la administración local, muchos de los que no reciben nunca su liquidación. “Pero el problema fue que hicieron un Plan de austeridad con la gente, con las oficinas y los gastos administrativos y por otra parte continuó el despilfarro y el robo de Granier, su hijo, su equipo más cercano y todos los demás”.

“En los informes financieros, ya se venían reflejando el incremento de pasivos y, aunque lo negaban, la realidad de que era fehaciente. Hoy lo que esperamos los tabasqueños es que se revise secretaría por secretaría y que se finquen responsabilidades en áreas como salud, educación y la Secretaría de Finanzas, entre muchas otras”.
A decir del diputado panista, con el Granierato “se juntó la corrupción con la incapacidad y quizá la locura, elementos que juntos protagonizaron un robo fuera de serie para Tabasco”.


