Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(21 de agosto, 2013).- Desde hace 13 años, 2 mil 300 plazas de confianza son el principal motivo de disputa entre la dirección del Metro y su sindicato de trabajadores, el cual controla actualmente el 81 por ciento de toda la plantilla de trabajadores.
A partir del 3 de febrero del año 2000, la dirigencia sindical ha reclamado 2 mil 300 plazas de confianza (de las 2 mil 439 existentes) para que sean basificadas, de esta manera el 93 por ciento de las plazas estarían bajo el control de los líderes sindicales.
El gobierno del Distrito Federal ha presentado varios recursos legales para evitar perder esas plazas de confianza, puesto que argumentan que, si pasan a control del sindicato, el Metro se convertiría en una empresa sindical con recursos públicos.
Después de 5 años de discusión, se resolvió que la competencia para la resolución del conflicto la tenía el Pleno del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, quien el 7 de abril de 2011 determinó que 90 plazas de confianza fueran basificadas.
En este mismo sentido, el 7 de diciembre de 2012, dicho tribunal solicitó a la dirección del Metro que dé cumplimiento al laudo donde se especifica la petición de modificar el tabulador de sueldos.
Así es como la dirección del Metro cedió 43 plazas de confianza -con los niveles más altos- al sindicato, los cuales son ocupados por integrantes del Comité Ejecutivo de dicha organización. Entre estos puestos figura su secretario general, el diputado Fernando Espino Arévalo, quien aparte de cobrar como diputado, mensualmente obtiene 20 mil 931 pesos del Metro.
Por su parte, la dirigencia de dicho sindicato acusa al director general del Metro, Joel Ortega, de intentar utilizar las plazas de confianza “para colocar a sus amigos” –de la agrupación “Ciudadanía y Democracia”-, se señaló en un comunicado emitido el mes de agosto. En este mismo escrito se indica que Joel Ortega preside dicha agrupación política.
El sindicato acusa que Joel Ortega utiliza a discreción las plazas de estructura, cuyos sueldos van desde 22 mil pesos hasta 91 mil al mes.
“Nosotros tenemos que dar esta batalla por la defensa de la empresa pública. A mucha gente no le va a gustar, a nosotros si nos interesa darla, porque nuestros orígenes y nuestro compromiso son con la ciudadanía y nosotros pensamos que es muy importante acotar el margen de control e interés que pueda tener el sindicato”, señaló Joel Ortega en una conferencia de prensa el 13 de agosto del presente.
Cabe señalar que el dirigente del sindicato cuenta con fuero por su puesto como diputado local. Dicho privilegio lo ha tenido durante 18 años, por lo tanto, los intentos de demanda del gobierno capitalino no han tenido éxito en todos estos años.
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Otro motivo de disputa entre ambas dirigencias son los comedores de los trabajadores, puesto que las dos empresas que se hacían cargo del servicio de alimentos para los trabajadores del Metro estaban directamente vinculadas con el sindicato: una guarda relación familiar directa con el líder sindical y la otra pertenece a dos miembros del Comité Ejecutivo el Sindicato
El director general de la paraestatal informó que se cesó el contrato con las empresas luego de recibir más de mil 200 quejas de los trabajadores sobre la comida, ya que les daban de comer “tortas o garnachas”, informó Ortega quien realizó la acción con más ahínco luego de enterarse a quién pertenecían las empresas.
Desde que se cambió de empresa, el Metro se ha ahorrado -en 8 meses- 100 millones de pesos en el rubro de la comida, informó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO un funcionario público quien pidió el anonimato.
Ante dicha acción, el sindicato reaccionó diciendo que el director le dio la concesión de los comedores a “sus empresas favoritas CEREL Y ESCOR”, como se explica en un comunicado emitido desde su página web.
Asimismo, argumentan que la dirección del Metro ha violado el contrato colectivo de los trabajadores, puesto que el artículo 142 señala que: “EL SISTEMA” –Metro- proporcionará a sus trabajadores el servicio de comedor, para lo cual se instalarán los locales comedores necesarios y su ubicación será determinada conjuntamente por Sistema y Sindicato. Las instalaciones, mobiliario, utensilios, todo el equipo que requieran los locales comedores, el personal para su atención, el 85% del costo de los alimentos será cubierto por “EL SISTEMA”, y el 15% por el trabajador. El manejo de los comedores estará a cargo de “EL SINDICATO”.
La dirigencia sindical también informó en este mismo documento que se presentará una demanda laboral por las violaciones al contrato colectivo de trabajo y a la vez emplaza a los trabajadores a dejar de pagar el 15 por ciento del total de la comida (el resto lo paga el Metro), que equivale e a 5 pesos, hasta que se resuelva dicha demanda.



