ARTÍCULO DE OPINIÓN
Alberto Torres / marmarahousingproject.wordpress.com
(3 de septiembre, 2013).- Palestina, pequeño estrecho de tierra al oriente del Mediterráneo, tan lejos y tan cerca de nosotros. Aquí la población indígena (los Palestinos) son víctimas de posiblemente uno de los más abrumadores procesos de colonización actual.
Los países imperialistas juegan a desafanados titiriteros de un proyecto colonialista en la coincidente zona donde dos tercios de las reservas de petróleo descubiertas se encuentran.
Recientemente regresé de Palestina como voluntario en el Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM) y el Proyecto de Hogares Marmara. A mi regreso, encuentro que Estados Unidos orgullosamente anuncia el reinicio de los estancados “diálogos de paz” entre Israel y Palestina.
Los diálogos siguen desarrollando en estos días en encuentros entre ambos partidos en Europa.
Sin embargo, las cosas que vi por allá y mi indagación más a fondo en el tema me dicen que estas negociaciones son sobre cualquier asunto excepto paz – o Palestina.
Todo evento desde el inicio de los susodichos diálogos de paz ha sido un duro recordatorio de por qué estos diálogos están estancados en primer lugar y por qué el proceso ni siquiera vale la pena el nombre.
Yasser Abd Rabbo, oficial de la OLP, dijo: “Israel eludirá, esquivará y propondrá demandas inalcanzables para promover una conclusión donde las negociaciones son inútiles, y por ende seguirá robando tierra como lo está haciendo ahora.”
Él no es el único que estará de acuerdo que estos diálogos, continuación de los acuerdos de Oslo, han servido únicamente para desposeer al pueblo originario de su tierra. EU, sus aliados imperialistas, y su empresa colonial Israel saben esto bien.
Paz en términos Israelíes
Las últimas semanas, los medios de comunicación han estado pronunciando estas negociaciones. Mientras tanto, el Plan Prawer que pretende la limpieza étnica de 70,000 Palestinos, y concesiones para extender la construcción de asentamientos ilegales en Cisjordania pasan totalmente desapercibidos.
Apenas la semana pasada, un joven de 22 años murió de un disparo y otros dos resultaron heridos por un soldado en el campo de refugiados de Jenin, en el norte de Cisjordania. Antier, los diálogos fueron suspendidos por la OLP ya que 3 Palestinos murieron por disparos de soldados israelíes en el campo de refugiados de Qalandia, entre Jerusalem y Ramallah. Los medios han permanecido callados.
No es difícil de ver que estos diálogos son una cortina de humo que Israel usa para su propia ventaja – avanza sus ambiciones coloniales con disfraz de martir.
¿Cómo pueden los Palestinos negociar la base para un estado cuando 60% de su confinado 22% de su Palestina histórica está dentro del control judiciario y militar de Israel? Las Islas de relativo control por la Autoridad Palestina y su complicidad de esta con pólizas Israelíes los dejan con virtualmente no peso político ni algo para poner en la mesa de negociación – excepto más de su dignidad.
Israel por el otro lado, cuenta con el armamento más sofisticado, los servicios de inteligencia secreta, un escrutinio Orwelliano de civiles, un tercio de todas las donaciones de ayuda financieras de Estados Unidos ($250 por cada dólar gastado en África),y todo el soporte de trasnacionales y mercados de armas a su disposición. La idea de una solución binacional ha estado muerta por largo tiempo.
Hay más de 500,000 colonos viviendo en Cisjordania, con caminos exclusivos para estos, carreteras de circunvalación a pueblos, tierra fértil, pozos de agua potable y otros recursos naturales que sirven para enriquecer a la economía Israelí a costa de la subsistencia básica de los Palestinos. Todo esto sin mencionar la presencia militar que sirve para deshumanizar, demoler casas, robar tierras, arrestar niños, contaminar pozos, irrumpir en hogares sin justificación, imponer bloqueos de tránsito, arrestar, matar e incluso torturar a aquellos que se atreven a retar su supremacía.
El caso de Solidaridad Internacional
Es cuando nos damos cuenta de la naturaleza global del apartheid Israelí y como las estructuras de poder globales están conectadas, que entendemos la relevancia de la causa Palestina. La lucha por la autodeterminación Palestina es una lucha en contra del imperialismo regional y global. Es por esto que la causa Palestina es tan central.
Ir a Palestina es una importante muestra de solidaridad. Internacionales tienen un privilegio que puede ser usado en el beneficio de los Palestinos. No somos libertadores, tampoco somos el antídoto a la ocupación, pero nuestra mera presencia descala la brutalidad del estado. Más aún, organizaciones Palestinas siempre necesitan voluntarios para realzar sus actividades e internacionales son un gran apoyo.
A mitad de julio por ejemplo, visitamos un campo beduino cerca de Jerusalem para servir como una barrera protectora entre el fuego Israelí y unaprotesta a la construcción del muro de separación cercano. Los campamentos son a menudo victimas del gas lacrimógeno y agua fétida lanzada ya que se encuentran en medio de estas protestas.
Familias enteras pueden ser severamente afectadas por una bomba de gas lacrimógeno cayendo dentro de sus tiendas, su entera comida contaminada por el gas, o niños siendo heridos por una bala perdida por merodear fuera de la tienda.
Después de horas de disparos, latas de lacrimógeno, y piedras en retaliación, las fuerzas de ocupación abandonaron el área al regocijo de los Palestinos. Un hombre de un puesto de sandias cercano nos dijo como el nivel de brutalidad de los soldados había sido mucho menor al acostumbrado. Munición real no fue usada ese día por ejemplo. Nuestras consignas de alerta y filmación cercana de los eventos debió haber tenido su efecto.
Yo estuve en su mayor parte envuelto en un proyecto de construcción de hogares llevado por Palestinos. Este aspira a reconstruir casas previamente demolidas en un pueblo cerca de Hebron en la manera tradicional Palestina.
Gente aquí, como pasa a menudo a través de Cisjordania, tienen prohibido construir e incluso trabajar su tierra.
Uno de los amigos que hicimos mientras construyendo la primera casa de esta iniciativa lleva consigo una gran cicatriz. Fue disparado en el abdomen un día por trabajar muy cerca del muro de separación. Lo impactante es que no ha llegado aún ni a la madurez. Verlo a él me hace preguntarme si Mohammed y Jamal, nuestros dos amigos de 4 y 7 años de edad que observan su futuro hogar materializándose, podrán crecer exentos de tal brutal represión.
Los coordinadores esperan que el ejercito venga en algún momento a demoler la casa, todavía no terminada, pero estamos preparados. Está familia ya no esta aislada del resto del mundo. No serán echados mientras Ahmed se prepara para ir a trabajar como la última vez. Docenas de activistas locales internacionales estamos preparados para movilizar en el terreno y fuera de este. Esta gente nació en esta tierra y a esta tierra están destinados a prosperar con dignidad. No serán víctimas de más limpieza étnica. Como en Sudáfrica, detendremos apartheid.




