spot_img

Fuera de Balance

- Anuncio -

Por Elvira Arellano

(19 de septiembre, 2013).- El presidente Obama ha publicado, por medio de I.C.E. (Inmigración y Aduanas), una nueva orden ejecutiva que dispone “la protección de los derechos de padres de familia”. Lo más importante es que protege los derechos de padres de familia en detención del I.C.E. en relación con sus hijos menores de edad. Por ejemplo, si necesitan presentarse en una corte por un asunto relacionado con la custodia de sus hijos, I.C.E. debe hacer provisiones para que puedan hacerlo, incluyendo traerlos de México en caso de que hayan sido deportados.

Esta orden ejecutiva, la 11064.1, “ayudará a facilitar los intereses de los padres de familia en el transcurso de acciones civiles de ejecución [de leyes] de inmigración”. También dispone de “discreción procesal” para padres y madres de niños que son ciudadanos o residentes permanentes (legales) en los Estados Unidos. Requiere que los agentes del I.C.E. reciban la información de que una persona es un padre o una madre con hijos menores al comienzo del proceso, es decir, cuando se realiza la detención. También les otorga a los agentes de migración la facultad de usar su “discreción” y tienen la opción de no arrestar y no seguir con la deportación de padres de familia que tienen hijos menores que son ciudadanos de los Estados Unidos o residentes legales y permanentes, o si la persona tiene responsabilidad única de cuidar a cualquier niño.

Algunas organizaciones están elaborando “carnets de identificación” para que padres de familia indocumentados pueden cargar en sus personas y mostrar a los agentes migratorios que los cuestionan o detienen para comprobar que caben dentro del grupo cubierto por esta “discreción”. No hay garantía que los agentes o fiscales del I.C.E. respeten estos documentos, pero es un mecanismo más que, con respaldo fuerte por parte de la comunidad, se puede usar para defender a nuestras familias de la separación.

Bajo presión, por razón de haber incumplido sus promesas a nuestra comunidad, el presidente Obama inició el programa de “discreción procesal” hace dos años. Bajo aún más presión, y en el contexto de las elecciones, publicó el año pasado la orden ejecutiva “DACA” que permite que los “Soñadores” –jóvenes hijos de indocumentados, quienes cursan estudios en escuelas estadounideneses– soliciten aplazamientos temporales y permisos de trabajo. ¿Cómo debemos entender esto?

En primer lugar, muestra que el presidente sí dispone de la autoridad de parar las deportaciones (actualmente suceden 1,400 diarias) y hasta de otorgar un estatus legal temporal. En segundo lugar, muestra que si la comunidad mantiene la presión sobre él, podemos parar muchas mas, y quizás la mayoría, de las deportaciones. No hay motivos por los que el presidente no pudiera extender el aplazamiento que ofreció a los “soñadores”, a los padres y las madres de ellos, y a los padres y las madres de los 5 millones de niños ciudadanos estadounidenses, ¡ahora mismo!

También muestra que el presidente Obama tiene un problema serio de credibilidad en nuestra comunidad.  Sus políticas muestran un desbalance serio. Claro, su política administrativa para los Soñadores ha permitido que 500 mil niños y jóvenes obtengan un estatus legal, el permiso de trabajar y de conducir un automóvil; la orden ejecutiva publicada antes, de la “discreción procesal”, ha permitido que se suspenda la deportación de hasta 100 mil personas. ¡Pero se debe mirar también las demás políticas migratorias!

Obama estableció el programa de “Comunidades Seguras”, que dio autoridad a corporaciones de policía a nivel local, y a hombres como el comisario Arpaio en Arizona, llevar a cabo redadas destructivas para nuestras familias. Ha establecido una política de más auditorías tipo I-9 en las empresas, que ha tenido como resultado que más obreros que estaban trabajando para apoyar a sus familias pierdan el empleo o sean apresados.  Las políticas “malas” de Obama han tenido como resultado la deportación de 400,000 personas por año, mientras que sus políticas “buenas” han suspendido la deportación de solo una fracción de ese número.

A pesar de las políticas “buenas” que Obama ha implementado bajo presión, su administración ha deportado a más personas cada año que cualquier otro presidente estadounidense, y mucho más que el ex presidente George W. Bush.

De modo que imploramos perdón si no le creemos al presidente cuando nos dice que está totalmente a favor de una reforma migratoria y del empate en Washington debe culparse solamente a los republicanos.

Tomando en consideración sus políticas migratorias desbalanceadas, lo más probable es que Obama y los demócratas nos están tomando el pelo políticamente otra vez.  ¡Que nadie se deje engañar!  ¡Todos a la marcha en Los Angeles el 22 de septiembre y el 5 de octubre! Las deportaciones deben parar este año, sea por acción del Congreso o del presidente; o debemos convertir a nuestras iglesias, nuestras comunidades, nuestras ciudades y nuestros estados en santuarios de resistencia.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER