(25 de septiembre, 2013).- Esta imagen tendría que verla Enrique Peña Nieto: José H., director de la inmobiliaria Punto Destino, tiene el rostro serio. Con un gesto desesperado, espera que alguien le pida informes para comprar un departamento en el edificio de Jalapa 190, en la colonia Condesa, pero la calle luce desierta.
Lleva diez días esperando una venta y tiene claro cuándo empezó la sequía de clientes: apenas Peña Nieto planteó en su Reforma Hacendaria poner IVA a casas o departamentos, hipotecas, los potenciales compradores demolieron su interés.
“Desde que se anunció esta iniciativa hemos tenido cancelación de compra de casas. Recientemente, un cliente que firmaría esta semana el contrato me mandó un correo donde me dice que se va a esperar para saber qué va a pasar con la reforma, entonces sí ha puesto la situación difícil, inclusive antes de que ocurra algo”, comentó José.

En entrevista con REVOLUCÍON TRESPUNTOCERO, el empresario inmobiliario criticó que la iniciativa presidencial pegue directo en las finanzas de la clase media y en la industria de la construcción, la cual es clave en tiempos de recesión económica.
“Todas los empresarios estamos dudosos de lo que va a pasar, estamos realmente preocupados por las ventas, pero sé que al final vamos a ser perjudicados por esto. Lo que nosotros ofrecemos son casas para la clase media, ellos tienen que pedir el crédito hipotecario al banco y es ahí donde se da el problema.
“Nuestros desarrollos oscilan entre dos millones a cinco millones de pesos, entonces imagina si se aumenta a 16 por ciento a pagar una casa, obvio van a pensar los clientes qué van a hacer”, comentó.
Y mientras José espera la definición de los legisladores sobre el impuesto, la calle sigue vacía. Hasta que los senadores y diputados decidan. Ellos no tienen prisa.
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La noticia cayó en las inmobiliarias como bola de demolición el 9 de septiembre pasado: desde la residencia oficial de Los Pinos, Peña Nieto anunció que toda venta, compra, hipoteca o renta costará 16 por ciento más en el país, con el pretexto de que paguen más quienes más tienen.
La reacción no tardó. Roberto Barrios, presidente de sector de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), aseguró que de prosperar la idea de Peña Nieto, la industria de la vivienda caería 30 por ciento en el país.
Lo secundó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México (Concanaco), Ricardo Navarro, quien lamentó que los cambios fiscales amenazaran con ser más nocivos para aquellos que trabajan por años para consolidar un patrimonio y no quienes tienen dinero para acumular propiedades.
Y más: Alfredo Muñoz, abogado inmobiliario, avisa: si los legisladores confirman el planteamiento presidencial, estarán dando un puñetazo al ahorro de toda la vida de miles de mexicanos.
Gravar la compra y venta de vivienda no es ningún apoyo, sino todo lo contrario. El IVA del 16% e ISR del 32% inhiben acceso a este D Humano
— Alfredo Muñoz (@mjbienesraices) September 23, 2013
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La Reforma Hacendaria no sólo afecta a los inmobiliarios. También a profesionistas y trabajadores que con esfuerzo han adquirido un crédito y buscan una hipoteca para poder adquirir una casa en el país. Peor, a parejas jóvenes y estudiantes que se independizan por primera vez a través de una renta.
Para estos últimos, por ejemplo, una renta de 8 mil pesos en septiembre de 2013 se convertirá, con la Reforma Hacendaria, en un arrendamiento de 9 mil 280 pesos.
Marina, estudiante universitaria en la Universidad del Valle de México, piensa que esta acción sólo regresaría a los jóvenes, como es su caso, a la casas de sus papás, y el independizarse sería aún más tardado de lo que ya cuesta en la actualidad.
“Yo pienso que si se llega a aumentar el precio de lo que se renta o se quiere rentar va a afectarme. No sé si eso sea una solución, estoy en contra de esta acción que se quiere llevar a cabo.
“Me temo que voy a tener que buscar una casa más pequeña y un lugar más barato para poder vivir. Es que no le va alcanzar a mis papás que son los que pagan la renta, mientras yo voy a la escuela. A pesar de que vivimos en el DF, ellos ya me dijeron que hay que investigar ‘por si las dudas’”.
“¿Es justa esta decisión?”, pregunto a Marina, de 21 años. Su respuesta es tajante: “No, y no sé porque lo hacen”.
La preocupación es compartida por grandes y pequeños negocios dedicados a este giro: la inmobiliaria Punto Destino prevé que, de aprobarse esta iniciativa, las ventas del negocio caerían en un 30 o 50 por ciento de lo que se tienen en la actualidad, lo que afectaría directamente al negocio.
“El problema no es que apliquen el IVA del 16 por ciento en la compra o renta de las casas, el problema es que la persona que va a comprar una casa, por ejemplo, no sólo tiene que pagar el 16 por ciento más de lo que cuesta, sino que también va tener que pagar el 16 por ciento más por haber adquirido un crédito de parte del banco para poder comprar esta casa. Entonces se verá fuertemente afectada la clase media” comentó José.
Y María López, quien tiene un edificio de departamentos pequeños en la colonia Héroes de Chapultepec, en la delegación Gustavo A. Madero, donde renta cuartos a familias y parejas jóvenes, también espera una afectación.

“De que se apruebe en los próximos meses eso que dice, no cabe duda que subiré los precios.
“Me parece que es algo que nos va a afectar si se pone en marcha, no creo que sea una opción para nadie. Pero ellos saben, así que espero no pase”, comenta María, quien sonríe nerviosamente.
Una sonrisa que podría desdibujarse del rostro del 79 por ciento de la población en el país que tiene casa propia y del 21 por ciento que renta o está en proceso de adquirir un patrimonio largamente esperado.

