(02 de octubre, 2013).- La primera marcha en conmemoración del 2 de octubre, en el primer año del regreso del Partido Revolucionario Institucional a Los Pinos, pondrá a prueba a Enrique Peña Nieto y al jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera.
Habrá 7 mil elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) –policías preventivos y granaderos– que se encontrarán en la calle haciendo labores de encapsulamiento de la marcha y resguardando zonas menos vigiladas para que grupos de infiltrados no comentan actos vandálicos.
A ellos se sumarán 400 agentes de investigación vestidos de civil de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y se dedicarán a trabajos de inteligencia y reacción de delitos durante el avance del contingente desde la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y del Monumento a la Revolución.
De acuerdo con fuentes cercanas a la Policía de Investigación, estos últimos agentes tendrán como tarea ubicar a líderes de grupos anarquistas como Bloque Negro y Frente Oriente, desde las colonias donde residen –como Doctores y Guerrero en el DF y zonas de Chalco y Neza en el Estado de México– para impedir su acceso a la marcha.
También habrá un número indeterminado de elementos de la Comisión Nacional de Seguridad –dependiente de la Secretaría de Gobernación– y agentes de tránsito que servirán de guías para detener manifestantes.
Desde las 06:00 del 2 de octubre, la policía capitalina y federal estará facultada para hacer cateos aleatorios a peatones que luzcan “sospechosos” y para incautar objetos que, a criterio de los uniformados, puedan ser usados como proyectiles o para dañar mobiliario público; del mismo modo, podrán para detener a sus portadores.
Se ubicarán principalmente cerca de bancos, franquicias de cadenas internacionales de alimentos y ropa, medios de comunicación y edificios de gobierno como el Senado de la República o el Palacio del Ayuntamiento, pero también en zonas de poco tránsito donde los arrestos se puedan realizar sin la resistencia de una multitud.
Una novedad guarda la marcha: no habrá acceso al Zócalo capitalino y tampoco al paso a desnivel que comunica Eje Central con la zona del Centro.
Por primera vez se usarán vallas de 2.5 metros de altura para blindar a los comercios que se encuentran sobre Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y Eje Central, donde se tiene prevista que granaderos terminen la marcha con una valla.
Además, se protegerán con dichas barreras a 25 establecimientos mercantiles de la zona frente a los cuales avanzará la marcha en conmemoración del 45 aniversario de la matanza estudiantil perpertada por el gobierno del presidente priista Gustavo Díaz Ordaz.
Con el fin de evitar detenciones arbitrarias, como ha ocurrido en marchas pasadas, organizaciones civiles como Artículo 19 y personal de la Comisión Nacional y local de Derechos Humanos estarán al pendiente de la actuación policial.
Se espera que, además del Comité 1968, marche la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y otras organizaciones de izquierda, así como contingentes de anarquistas como Bloque Negro, Bloque Anarko Sur y AnarkaDF.
El año pasado, 25 personas fueron detenidas durante la marcha del 2 de octubre que convocó a 25 mil personas.

