(15 de octubre, 2013).- El día de hoy, en conferencia de prensa, Martí Batres dio a conocer la postura de Morena ante las iniciativas de reforma hacendaria y energética impulsadas por el Gobierno Federal.
El presidente del Movimiento de Regeneración Nacional rechazó por igual, las reformas hacendaria y energética. Expresó que son la misma propuesta y por lo tanto que no se pueden abordar por separado ni tampoco se pueden disociar. Además dijo que la reforma hacendaria está hecha para hacer posible y viable, la reforma energética y no para promover políticas sociales.
“Es falso que la reforma hacendaria sea para crear el seguro del desempleo o una pensión de adultos mayores, esos programas tendrían un costo menor al 1% del presupuesto actual, se podrían realizar con un ajuste al presupuesto, sin necesidad de ningún aumento de impuestos”.
También aseguró que la reforma hacendaria que propone Enrique Peña Nieto tiene como objetivo facilitar la privatización del petróleo mediante un seguro de recursos que puedan sustituir las pérdidas de ingresos, derivadas de la privatización.
“Es más, la llamada reforma hacendaria ya permite incluir un nuevo esquema fiscal para PEMEX, y también facilidades para la inversión extranjera en materia energética. Por eso, votar por la reforma hacendaria, es votar por la privatización del petróleo.”
Además, explicó que no es necesario aumentar impuestos a la sociedad mexicana, que un aumento en los impuestos sólo refrendaría los privilegios de la élite del poder político e impediría el crecimiento de la economía mexicana.
“El gobierno no ha reducido el derroche, el despilfarro y los privilegios. Siguen los elevadísimos salarios y prestaciones de secretarios, ministros de la corte y legisladores. Estamos en contra de que se aumenten los impuestos a los más pobres, estamos en contra de que se aumenten los impuestos a la clase media, y estamos en contra de que aumenten los impuestos a empresas y empresarios.”
Martí Batres finalizó afirmando que la sociedad mexicana no tiene que pagar el costo de la privatización del petróleo y mucho menos el costo de la ineficacia gubernamental.

