(18 de octubre, 2013).- “No quisiera pensar que la reducción de presupuesto es por motivos políticos” le dijo a media noche, frente a frente, el presidente municipal de Santa Ana Maya, Michoacán, Ygnacio López Mendoza, al oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, Jorge Márquez Montes.
El representante del gobierno llegó dos noches antes de que López Mendoza cumpliera 15 días de su huelga de hambre afuera del Senado de la República en la capital mexicana. “No me dijo nada” reiteró el presidente municipal al enlistar las inconsistencias que tienen a su municipio, como muchos en el país, en la parálisis: cuando Ygnacio entró a la dirigencia, el presupuesto para su municipio se redujo 13 millones 645 mil pesos con respecto al mandato anterior (de 49 millones 151 mil a 35 millones 506 mil).
Ygnacio explica “el presidente municipal que me antecedió era del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y yo del Partido de la Revolución Democrática (PRD), de la oposición. De un presupuesto a otro, además de reducírnoslo, ni se tuvo en cuenta la inflación”, continúa e infiere “nos hacen quedar mal con la gente, no le podemos cumplir”.
El oficial mayor no fue el único servidor público que se acercó a las dos carpas del Presidente Municipal en la mitad de la noche. El secretario de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU) envió a Alejandro Muñoz para hablar con López Mendoza y ofrecerle el cumplimiento, sólo en palabra y ellos dos como únicos testigos, de sus demandas.
Después de su reunión con el representante de la SEDATU, el gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna, quería llevarlo, el miércoles mismo, de regreso a su municipio con la promesa de que ratificaría todo a lo que se comprometiera SEDATU. Ygnacio no se irá del DF sin algo firmado. En papel. Que le permita tener un documento básico de exigencia “Si Reyna se va [como gobernador del estado] y regresa Fausto [Vallejo] ¿quién nos va a responder?”.
Después de 15 días sin comer, de hablar con senadores, diputados y una amplia escala de servidores públicos, los puntos de exigencia básicos que publicó al inicio de su huelga se han reducido a lo propio, a resolver los problemas inmediatos de Santa Ana de Maya. No da para más.



