(18 de octubre, 2013).- Los reclamos, señalamientos, discrepancias y ataques entre partidos políticos es el saldo de la aprobación en lo general de la Reforma Hacendaria en la Cámara de Diputados que, con 317 votos a favor y 164 en contra, impulsó un nuevo paquete de impuestos que se aplicará a partir de enero del 2014.
Los ánimos estuvieron vivos ya que, en distintas ocasiones, los grupos parlamentarios se atacaron mutuamente, pero fue en vano ya que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) lograron que la iniciativa peñista fuera aprobada.
Durante los puntos de posicionamiento, los diputados del Partido Acción Nacional (PAN), del Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano acusaron al PRI, PRD, Verde y Nueva Alianza de haber estado en contra de los intereses de la ciudadanía que los puso en los cargos al momento de aceptar una reforma que promueve el endeudamiento gubernamental y afecta a la clase media, al sector empresarial y a campesinos en el país.
Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Movimiento Ciudadano, señaló que esta reforma es una ley que afecta la economía de los mexicanos y busca traicionar los interés del pueblo de México.
“Nosotros seguimos sosteniendo: es inmoral nuevos impuestos sin antes combatir la corrupción, es inmoral imponer nuevos impuestos sin antes haber emitido políticas de austeridad en el gasto corriente del Gobierno. Sería una traición al pueblo de México.”, declaró.
Por su parte, el diputado del PAN, Jorge Iván Villalobos, señaló que la reforma es retrógrada, una agresión directa a los contribuyentes cautivos y representa una herramienta para reinstaurar el viejo régimen de control político. El discurso panista coincide con lo deñalado en días anteriores por Gustavo Madero, presidente nacional de Acción Nacional: PRD y PAN fungirán como comparsa del PRI y sus eternos aliados -Verde y Nueva Alianza- para tener los números suficientes para pasar las reformas propuestas por el gobierno de Enrique Peña Nieto y, al mismo tiempo, alimentar la idea de una aparente oposición.
“Nosotros en el PAN, a diferencia del PRI y el PRD, le hemos cumplido a los ciudadanos y por eso votaremos en contra del presente dictamen. No seremos cómplices en pegarle al patrimonio de las familias, no seremos cómplices en el asalto a la clase media y no seremos cómplices en el atraco a las fuentes de producción y del trabajo de los mexicanos”, declaró.
Dentro de lo que se cambió previamente, los legisladores eliminaron el cobro de IVA a las colegiaturas, renta y pago de hipotecas, además realizaron un cambio al esquema de cobro del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Con esto, realizaron la aprobación de un gravamen de entre cinco y 10 por ciento a la comida chatarra con 5 por ciento en la Ley de Impuestos Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este impuesto se gravaría a partir de los niveles calóricos de los alimentos o productos que se asocian al sobrepeso y obesidad.

