Ciudad de México. Tras más de dos horas de reunión con la Presidenta Claudia Sheinbaum, los familiares de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa se llevaron una promesa clave: nuevas líneas de investigación serán presentadas el próximo 4 de septiembre. Sin embargo, a pesar de este anuncio, persiste una profunda molestia y desconfianza entre los padres, quienes sienten que la situación regresa a la controvertida “verdad histórica” y que se repiten los esquemas de promesas incumplidas.

Una década de búsqueda y fiscales sin resultados
La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014 es una herida abierta en la sociedad mexicana. Desde entonces, las familias han emprendido una incansable búsqueda de la verdad y justicia, enfrentándose a múltiples obstáculos y cambios en las investigaciones.
La llamada “verdad histórica”, propuesta por el entonces Fiscal General Jesús Murillo Karam, sostenía que los normalistas fueron confundidos, asesinados, quemados y sus restos esparcidos en el Río de Cocula. Sin embargo, esta versión fue ampliamente cuestionada y desacreditada por peritos internacionales y nuevas pruebas.
A lo largo de los 11 años de este caso, ha habido un desfile de fiscales y encargados de la investigación, lo que ha generado una creciente desconfianza. El abogado Vidulfo Rosales, representante legal de las familias, ha sido contundente al respecto: “Nosotros no damos un cheque en blanco. Ya se han tenido muchos fiscales, llevamos 11 años, cambio de Fiscal tras Fiscal sin resultados”. Recordó, con particular énfasis, la gestión del fiscal anterior, Rosendo Gómez Piedra, quien fue de la “confianza” del gobierno pasado y cuya gestión terminó “empañada” por acusaciones de corrupción. Este historial de decepciones explica por qué los padres expresaron su molestia ante la falta de nueva información relevante en la reciente reunión con la Presidenta, sintiendo un “retorno a la verdad histórica” con las detenciones ya conocidas.
El nuevo Fiscal especial al frente de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa será Mauricio Pazarán Álvarez, el tercero desde 2018. A pesar de su nombramiento, la postura de los familiares es clara: la confianza
“la va a tener que demostrar él con resultados concretos y tangibles”.
Lo que sigue: expectativas y exigencias
La reunión con la Presidenta Sheinbaum, la cuarta que tienen con ella, fue tensa para los familiares. “Se presentó lo que ya conocemos, las detenciones que ha habido, las detenciones últimas que se hicieron, las búsquedas que se están realizando en terreno”, lamentó Vidulfo Rosales. Esta repetición de información generó la “molestia” expresada por los padres, quienes insisten en que todas las detenciones realizadas confirman un regreso a la “verdad histórica”.

Sin embargo, Sheinbaum rechazó esta interpretación y aseguró que el 4 de septiembre será ella misma quien presente las nuevas líneas de investigación. Entre las peticiones clave de los padres para estas nuevas indagatorias, se incluye la investigación del caso de los 17 normalistas que fueron llevados a la Barandilla en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014. Se ha señalado la existencia de datos que apuntan a lo que pudo haber pasado con ellos y se pide que el Ejército entregue la información que tiene en su poder, a lo que la Presidenta ha respondido que “no está cerrada a que se indague”.
El compromiso de la Presidenta de presentar personalmente estas nuevas líneas en septiembre ha abierto una ventana de esperanza, aunque cautelosa, para los familiares. La sociedad mexicana y, especialmente, los padres de los 43 normalistas, esperan que esta vez, las promesas se traduzcan en la verdad y justicia que tanto anhelan.


