En un fallo sin precedentes en la historia política de Colombia, el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue condenado este viernes a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal. La resolución, emitida en primera instancia por el Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogotá, también impone una multa superior a 3,400 millones de pesos colombianos y la inhabilitación para ejercer funciones públicas durante más de ocho años.
La jueza Sandra Heredia, encargada del caso, instruyó al Centro de Servicios Judiciales de Rionegro —municipio donde reside Uribe— para emitir la boleta de encarcelación y coordinar su traslado al domicilio en el que deberá cumplir la pena.

Uribe, quien gobernó entre 2002 y 2010 y fundó el partido Centro Democrático, es el primer expresidente del país en recibir una sentencia penal. El fallo se enmarca en un proceso que el propio exmandatario inició en 2012, cuando denunció al congresista Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte Suprema determinó que no existían pruebas contra Cepeda y, en cambio, abrió una investigación contra Uribe por presuntas maniobras ilegales para desacreditar testimonios en su contra.
De acuerdo con la sentencia, el delito base fue el de soborno en actuación penal, con una pena de 91 meses, aumentada a 120 meses por tratarse de un concurso homogéneo —tres testigos habrían sido sobornados indirectamente—. A esta pena se suman otros 24 meses por el delito de fraude procesal, configurando un total de 144 meses, equivalentes a 12 años de prisión.
A pesar de que la fiscalía había solicitado una pena de nueve años, el tribunal optó por una sanción mayor, lo que ha generado sorpresa entre analistas y sectores políticos. La defensa de Uribe ya anunció que apelará la resolución ante el Tribunal Superior de Bogotá.

En su argumentación, la jueza Heredia calificó los actos de Uribe como graves y sostuvo que existían elementos probatorios suficientes para dictar un fallo condenatorio. Aclaró, sin embargo, que el exmandatario fue absuelto de uno de los cargos inicialmente imputados: soborno simple.
La lectura detallada de la sentencia continúa este viernes, mientras se espera que el fallo tenga amplias repercusiones legales y políticas en Colombia.


