La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó la labor del programa “Reconecta con la Paz”, una iniciativa que busca ofrecer una segunda oportunidad a jóvenes que han cometido delitos menores. Unos 1,300 jóvenes de entre 18 y 35 años han participado en estos talleres como parte de una medida reparatoria, y la mandataria celebró que 93 de ellos concluyeron recientemente el programa.
“Este programa tan importante de prevención de la violencia y del delito… es una política pública que ha permitido devolverle esperanza a los jóvenes y a un conjunto de personas en esta ciudad”, afirmó Brugada.
¿Cómo funciona el programa?
El Secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, explicó que “Reconecta con la Paz” se enfoca en personas que cometieron su primer delito (primo-delincuentes) y cuya sanción es menor a cinco años de prisión. Estos jóvenes pueden acceder a la “suspensión condicional del proceso”, un beneficio que les permite evitar ir a juicio si cumplen con ciertas condiciones. Una de ellas es participar en los talleres de este programa.
Durante aproximadamente seis meses, los participantes reciben talleres psicoeducativos que utilizan métodos efectivos para ayudarles a sanar, transformarse y evitar reincidir en el delito. Estos talleres se diseñaron en colaboración con diversas dependencias del gobierno de la Ciudad de México.

Casos de éxito y resultados alentadores
Vázquez destacó que el programa ha mostrado resultados muy positivos, con una tasa de reincidencia de solo el 5 por ciento. Además, compartió dos historias que demuestran el impacto de la iniciativa:
- Aranza Belinda: Participó en los talleres en 2023. Después de cumplir con su medida cautelar, fue contratada por la Consejería Jurídica de la Ciudad de México. Además, continúa sus estudios en un centro PILARES, con el objetivo de terminar la secundaria.
- Gerardo Daniel: Se unió al programa en 2024. Al concluir su participación, fue contratado como tallerista en el mismo programa, ahora ayudando a otros jóvenes a encontrar un nuevo rumbo.
Estos casos, junto con las bajas cifras de reincidencia, reflejan cómo el programa no solo busca castigar, sino también ofrecer herramientas y oportunidades para que los jóvenes construyan un futuro diferente y se reintegren de manera positiva a la sociedad.


