CIUDAD DE MÉXICO – La presidenta Claudia Sheinbaum propuso a la exgobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, como embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de México en la República de Panamá. El nombramiento de la exmilitante del PRI fue formalizado a través de un oficio enviado a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
La propuesta, firmada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, deberá ser analizada y ratificada por la Comisión Permanente en las próximas semanas o por el Senado de la República a partir de septiembre. De ser aprobada, sería el segundo cargo diplomático que Pavlovich ocupa en un gobierno emanado de Morena.

Un nombramiento que reaviva una vieja herida
La noticia de su designación ha desatado una ola de críticas, especialmente por parte de la oposición. La senadora del PAN, Lilly Téllez, fue una de las primeras en reaccionar, calificando el nombramiento como una “ofensa a las víctimas del caso ABC“. Téllez recordó la relación de Pavlovich con los dueños de la guardería donde murieron 49 niñas y niños en 2009.
El comentario de la senadora hace referencia a la tragedia ocurrida en Hermosillo, Sonora, durante la administración del entonces gobernador Eduardo Bours, en la que Claudia Pavlovich ocupaba un cargo público.

De gobernadora priista a diplomática de la 4T
Claudia Pavlovich fue gobernadora de Sonora de 2015 a 2021. Al terminar su mandato, el expresidente Andrés Manuel López Obrador la designó cónsul en Barcelona, España. Esta decisión provocó su expulsión del PRI, partido del que había formado parte durante toda su carrera. Ahora, su nombramiento como embajadora en Panamá representa un “ascenso” en su trayectoria diplomática. Este tipo de nombramientos, donde un exfuncionario de la oposición recibe un cargo en el gobierno actual, ha sido una práctica recurrente en la administración pasada y ha generado opiniones divididas en la esfera política.


