(22 de octubre, 2013).- El gobierno de México decidió iniciar una investigación interna para determinar si alguno de los funcionarios de nuestro país participó en el espionaje de Estados Unido hacia el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa y el entonces candidato a la Presidencia Enrique Peña Nieto.
De acuerdo con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en conjunto con la oficina de ciberseguridad de la Policía Federal iniciarán una “investigación exhaustiva” para saber si “intencionalmente o bien por omisión, negligencia o cualquier otro motivo” hubo algún tipo de “violación a la privacidad de las comunicaciones”.
La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) presuntamente espió correos electrónicos de Calderón y otros miembros de su gabinete, según un reporte del semanario alemán Der Spiegel, basado en filtraciones de Edward Snowden.
Entre la información que proporcionó el ex contratista estadounidense de la NSA se encuentran imágenes de documentos como notas diplomáticas y de seguridad desde mayo de 2010, cuando la NSA identificó este operativo bajo la clave de Flatliquid.
Además de lo anterior, hubo otro, llamado Whitetamale, proyecto desarrollado para acceder a cuentas de la Secretaría de Seguridad Pública en 2009, cuando se implementó la Estrategia Nacional de Seguridad por parte de Calderón. Esto sumado al espionaje de dos semanas en las comunicaciones de Peña y nueve de sus colaboradores durante 2012.
El día de hoy Osorio Chong aseguró que desde el inicio de la administración de Peña Nieto se “revisaron y reforzaron los mecanismos de seguridad de las comunicaciones de voz y datos, así como las redes y software de encriptamiento”.
Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, anunció que citará al embajador estadounidense en México, Anthony Wayne, para que explique los recientes informes de espionaje.
No es México el único país que fue intervenido. El día de ayer el presidente francés, François Hollande, expresó su “profundo rechazo a las prácticas” de espionaje estadounidense sobre los ciudadanos franceses a través de millones de llamadas.
El periódico francés Le Monde publicó que los documentos filtrados por el denunciante Edward Snowden mostraron que más de 70 millones de registros telefónicos franceses fueron espiados en un período de 30 días. La Casa Blanca rechazó las quejas del presidente de Francia y lo justificó diciendo que “todas las naciones” realizan operaciones de espionaje.

