En el mapa mundial del turismo, México no solo presume playas y zonas arqueológicas: también lidera con fuerza la industria del entretenimiento, un sector que mueve 7 mil 800 millones de dólares anuales y que hoy lo mantiene como el segundo mercado más importante de América Latina, solo detrás de Brasil.
El dato es tan contundente como revelador: más de 74.5 millones de personas visitan cada año los parques, acuarios, zoológicos, museos y centros de entretenimiento en México. Todo ello genera más de 180 mil empleos, de los cuales casi 140 mil son directos, sosteniendo a comunidades enteras que encuentran en este rubro un motor de crecimiento.
Nuevos proyectos que suman poder al turismo
El dinamismo del sector quedó demostrado en 2025, año en que se abrieron más de 20 nuevos parques y atracciones. Entre ellos destacan el parque acuático Lu’um Ha en Chiapas, Beraka Splash en Morelos, el centro Playtica en Mazatlán, BattleKart en Cancún, Fly Extreme Sports Park en Metepec, y el Felinario Balam Balam en Yucatán.
Estos proyectos no solo amplían la oferta para el turismo nacional e internacional, también consolidan a México como un hub de innovación en experiencias, que mezcla adrenalina, diversión y cultura local.
Cultura que atrae y proyecta
El boom no es únicamente de juegos mecánicos o parques acuáticos. El turismo cultural también vibra con cifras positivas: de enero a junio, la llegada de visitantes internacionales aumentó 8.5 %, con un repunte de 5.1 % en zonas arqueológicas y 11.1 % en museos.
Ejemplos de éxito sobran. Xcaret, que combina biodiversidad e historia, y KidZania, concepto mexicano con proyección global, son prueba de cómo la creatividad nacional se convierte en embajadora de nuestra identidad ante el mundo.
Nuevas atracciones también refuerzan ese sello mexicano: “Vuela México por el mundo” en Aztlán Parque Urbano, el centro de entretenimiento Odisea México en la capital, y Mundo Charro en Hidalgo, todos con un mismo objetivo: poner la cultura en el centro de la diversión.
Un círculo virtuoso
“Cada entrada a una atracción activa un círculo virtuoso: artesanos, productores, proveedores y comunidades locales encuentran en esta industria una fuente de crecimiento. El turismo, la gastronomía, la hotelería y los servicios se ven directamente beneficiados, consolidando a las atracciones como un pilar del desarrollo económico y social de México”, afirmó Paulina Reyes, vicepresidenta y directora ejecutiva de IAAPA Latinoamérica, Caribe y Norteamérica.
La apuesta, asegura la IAAPA, es clara: inversión, innovación y cultura. Una fórmula que garantiza que México no solo conserve su lugar en el podio de América Latina, sino que siga creciendo como potencia turística y cultural en el mundo.

