En las últimas semanas ha circulado información que coloca a Sandra Cuevas, exalcaldesa de Cuauhtémoc, y a su empresa Diamond Group en el centro de versiones sobre una posible investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) por presuntas operaciones de lavado de dinero. Aunque hasta ahora no existe confirmación oficial, la atención pública se ha volcado sobre el caso debido a los crecientes señalamientos de medios y periodistas especializados en crimen organizado.

De acuerdo con reportes difundidos por el portal Narcopolíticos y por el periodista Luis Chaparro, la empresa de Cuevas opera con giros diversos —desde dulcerías hasta una galería de arte—, lo que, sumado al incremento acelerado de su patrimonio en los últimos años, habría despertado el interés de autoridades federales.

Versiones extraoficiales refieren que la UIF busca identificar si existieron transacciones irregulares, financiamientos ilícitos o vínculos con grupos criminales como La Unión Tepito en la Ciudad de México y La Chokiza en el Estado de México, que pudieran explicar la magnitud de los recursos acumulados por la exfuncionaria.
El contexto reciente también ha abonado a estas especulaciones. En 2023 se filtraron documentos militares que mencionaban a Cuevas en relación con “El Toño”, presunto integrante de La Unión Tepito que habría formado parte de su equipo de seguridad. Más recientemente, el 10 de septiembre fue detenido Alejandro Gilmare Mendoza, “El Choko”, líder de La Chokiza, acusado de delitos como extorsión, invasión de propiedades y homicidio. Tras su captura, se registraron bloqueos en avenidas del Estado de México por parte de supuestos integrantes del grupo.

La relación sentimental entre Cuevas y “El Choko”, difundida en redes sociales y algunos medios, reforzó el debate sobre sus posibles nexos con grupos delictivos. No obstante, hasta el momento la exalcaldesa no ha sido imputada formalmente ni se han presentado cargos en su contra relacionados con estas acusaciones.
En este escenario, la UIF no ha emitido un comunicado oficial sobre la existencia de una indagatoria abierta. Sin embargo, los reportes y filtraciones han colocado a Sandra Cuevas y Diamond Group bajo la lupa pública, alimentando cuestionamientos sobre la procedencia de sus recursos y su eventual relación con actividades ilícitas.



