En pleno aniversario 11 de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la exigencia de justicia volvió a ocupar el centro de la conversación nacional. Este jueves 25 de septiembre, en la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México mantiene firme la presión internacional para lograr la extradición de Tomás Zerón de Lucio, exjefe de la Agencia de Investigación Criminal, acusado de manipular evidencias y encubrir lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014.
“Se han enviado varias cartas al gobierno de Israel, a través de los canales diplomáticos, para la extradición de Tomás Zerón. Eso existe desde el presidente López Obrador que se está pidiendo y ahora se está insistiendo en esta extradición”, dijo la mandataria.
El peso de los 11 años sin justicia
El anuncio llega apenas un día después de la movilización de madres y padres de los 43, quienes marcharon de Avenida Juárez hacia la Secretaría de Relaciones Exteriores para exigir el regreso de Zerón, prófugo en Israel desde hace seis años. El exfuncionario es considerado pieza clave en la construcción de la llamada “verdad histórica”, versión oficial que minimizó y distorsionó lo ocurrido en Iguala bajo el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Además de Zerón, también han sido señalados como responsables Jesús Murillo Karam, exprocurador general preso desde 2022; Miguel Ángel Osorio Chong, exsecretario de Gobernación; y José Luis Abarca, exalcalde de Iguala hoy recluido en prisión.
Extradiciones también a Estados Unidos
Sheinbaum reveló que el gobierno mexicano ha pedido a Washington la entrega de dos personas más presuntamente implicadas en la desaparición. La solicitud fue planteada directamente al secretario de Estado de EU, Marco Rubio, durante su visita a México.
“Son dos personas que se está pidiendo su extradición […] se lo comenté personalmente al secretario del Departamento de Estado”, explicó, aunque evitó revelar nombres “para no entorpecer el proceso”.
Ayotzinapa, herida abierta
El caso Ayotzinapa sigue siendo una de las violaciones de derechos humanos más graves de México. A la fecha, solo se han identificado restos de tres de los 43 estudiantes desaparecidos.
La investigación involucra a policías locales que habrían entregado a los normalistas a grupos criminales, y a mandos militares que, según reportes de organismos internacionales, tendrían responsabilidad en la operación y en la falta de respuesta inmediata.
“La justicia no tiene fronteras”
Las gestiones de extradición, insistió la presidenta, son parte del compromiso de su gobierno para que este crimen no quede en la impunidad. En palabras de Sheinbaum, el mensaje es claro:
“La justicia no tiene fronteras, y seguiremos insistiendo hasta que se responda por Ayotzinapa”.


