La rabia por once años sin justicia volvió a encenderse en la capital. Este jueves, padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, junto con cientos de normalistas de todo el país, llegaron en caravana al Campo Militar 1-A, derribaron una de sus puertas y quemaron un camión frente a las instalaciones castrenses en Avenida Conscripto.
La protesta coincidió con el aniversario de la desaparición de los jóvenes en Iguala, Guerrero, la “noche negra” del 26 de septiembre de 2014, que marcó la historia reciente de México como una de las violaciones a derechos humanos más graves.
“El Ejército sigue ocultando la verdad”
El representante legal de los padres, Isidoro Vicario Aguilar, lanzó un mensaje contundente contra las Fuerzas Armadas:
“Nos preguntamos, esta institución, ¿de qué privilegio goza en un tema tan emblemático de desapariciones? Se sigue burlando del dolor de los padres y madres de los 43, al negar los archivos que hay en poder de la Sedena. Mientras no tengamos información, esta línea que tiene que ver con el Ejército Mexicano, seguiremos señalando que se tiene que mantener”.
La exigencia se centra en los 800 folios que, aseguran, la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene bajo reserva y que son clave para esclarecer qué ocurrió con los normalistas.
Reclamos por falta de avances
Durante la protesta también habló Melitón Ortega, padre de Carlos, uno de los jóvenes desaparecidos. Recordó que, en las reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum, se comprometieron a abrir nuevas líneas de investigación.
“En la mesa de trabajo con los padres dijeron que iban a poner líneas de investigaciones, entonces nosotros estuvimos esperando esa información. No hubo tal información y la respuesta que se dio es que está en reserva”, reclamó.
Una herida que no cierra
La movilización de este jueves incluyó la llegada de al menos 20 autobuses con estudiantes y padres de familia. La quema del camión frente al Campo Militar fue el símbolo de una exigencia que se mantiene viva: verdad y justicia por Ayotzinapa.
A 11 años de la desaparición de los 43, los padres reiteraron que no habrá olvido y que, mientras no se abran los archivos militares y no se cumpla con los compromisos pactados, la lucha seguirá en las calles.


