El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 6.9 que sacudió la provincia de Cebú, en el centro de Filipinas, ha ascendido a 72, según informó el Consejo Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC) del país. El sismo, que ocurrió el martes por la noche, también dejó un saldo de 294 personas heridas.
Los esfuerzos de rescate continúan en la región, donde equipos de emergencia buscan sobrevivientes entre las ruinas de edificios y viviendas derrumbadas, especialmente en la ciudad de Bogo, la zona más afectada. De acuerdo con el NDRRMC, 30 de las muertes se registraron en Bogo, mientras que el resto de las víctimas se distribuyen en otras localidades cercanas como San Remigio, Medellín, Tabogon, Sogod, Tabuelan y Borbón.
Un Desastre en el Anillo de Fuego
El terremoto ha causado graves daños a la infraestructura y viviendas, con un total de 87 edificios y 597 casas afectadas. La magnitud del desastre ha llevado al gobierno provincial a declarar el estado de calamidad en toda la provincia. En total, 47,221 familias, lo que equivale a más de 170,000 personas, se han visto damnificadas por el sismo.
Este desastre subraya la vulnerabilidad de Filipinas, un archipiélago situado en el Anillo de Fuego del Pacífico, una región conocida por su alta propensión a los terremotos y la actividad volcánica. La historia geológica del país explica la frecuencia de este tipo de eventos, que lamentablemente resultan en pérdidas humanas y materiales significativas. Los esfuerzos de las autoridades ahora se centran en la búsqueda de más víctimas y en la asistencia a las miles de personas que han perdido sus hogares y pertenecen a las comunidades más afectadas.


