En medio de la creciente conversación pública sobre el papel de los comunicadores digitales en la política mexicana, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con firmeza a las versiones que buscan desacreditar la autenticidad de las preguntas en la Mañanera del Pueblo.
El tema surgió tras una pregunta del periodista Vicente Serrano, conductor de Sin Censura, quien aludió a una columna publicada por el académico Sergio Aguayo en Reforma, donde se insinuaba que los llamados “youtuberos” reciben trato preferencial e instrucciones dentro del Salón de Tesorería.
“Quisiera, presidenta, que si pudiera aclarar esta situación, porque es de muy mala entraña sugerir que aquí nos dictan lo que tenemos que decir, orgullosamente a los youtuberos”, expresó Serrano ante Sheinbaum.
“La Mañanera no dicta líneas, es un espacio de debate”: Sheinbaum
La presidenta respondió que todos los mexicanos tienen derecho a la información y que la Mañanera cumple precisamente con ese propósito: abrir un espacio público donde confluyan preguntas de medios tradicionales, reporteros independientes y periodistas digitales.
“Todo mexicano y mexicana tiene derecho a la información. Los medios tradicionales, algunos han ido entendiendo poco a poco que México cambió. Pero muchos otros defienden sus propios intereses o los de un grupo. Y la información muchas veces viene como propaganda”, sostuvo Sheinbaum.
En ese contexto, señaló directamente al diario Reforma y a otros medios televisivos como ejemplos de prensa que anteponen intereses políticos o económicos al ejercicio informativo, citando incluso el caso de una televisora (Azteca) que, dijo, “usa su concesión pública como herramienta de propaganda”.
“Fíjense qué autoritarios somos. ¿En qué país del mundo eso sería viable? Somos tan autoritarios que permitimos que se diga eso en una concesión del Estado”, ironizó.
Los medios digitales informan más que algunos periódicos
Sheinbaum subrayó el crecimiento del periodismo alternativo y ciudadano, que —según dijo— ha desplazado a figuras intelectuales y articulistas tradicionales.
“¿Qué les pasa a estos intelectuales que estaban acostumbrados a que el pueblo solo escuchara lo que se decía en sus medios? Pues se sienten rebasados. Porque ya casi nadie los lee”, comentó.
La mandataria mencionó que la Mañanera del Pueblo alcanza hasta 400 mil visualizaciones en YouTube, cifra que supera con amplitud la lectura promedio de muchas columnas de opinión.
“Te puedo asegurar que tú tienes más vistas que Sergio Aguayo”. dijo, dirigiéndose a Serrano.
Con esto, Sheinbaum revirtió el argumento de manipulación y planteó que los medios digitales han ganado credibilidad precisamente por brindar acceso directo a información y contrastar versiones con fuentes oficiales.
“Ya no tienen la influencia de antes”
La presidenta amplió su crítica hacia quienes, afirmó, “han perdido influencia y responden con ataques”, refiriéndose a opinadores y articulistas de medios impresos.
“Cada vez los leen menos. Es un grupo, un círculo que se alimenta de sus propios comentarios políticos. Como ya no tienen la influencia que tenían antes, pues tienen coraje”, apuntó.
Sheinbaum recalcó que en la conferencia matutina se permite la participación de todos los medios —incluidos aquellos que no simpatizan con su gobierno— y recordó que periodistas de Reforma, El Universal, Milenio y Uno TV han hecho preguntas en múltiples ocasiones.
“Aquí nadie recibe instrucciones. Cada quien tiene una opinión política, eso sí, pero lo importante es que se diga la verdad”, insistió.
La Mañanera, entre el debate y la información directa
La presidenta subrayó que la Mañanera del Pueblo seguirá siendo un canal directo de información y rendición de cuentas, en un contexto donde los medios tradicionales “priorizan el conflicto antes que los avances nacionales”.
“Si no existiera la Mañanera, ¿cómo informamos al pueblo de cómo van las carreteras, los programas, los resultados? No habría manera, porque a los medios les interesa más el debate”, afirmó.
Con su respuesta, Claudia Sheinbaum defendió la legitimidad de la comunicación pública directa y reafirmó el derecho de los medios alternativos a participar en igualdad de condiciones, en un país donde —dijo— la información pertenece al pueblo, no a las élites mediáticas.
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