Contra las proyecciones más conservadoras y pese al entorno internacional adverso, México mantiene un crecimiento económico sostenido. El Banco Mundial y la calificadora Moody’s ajustaron al alza sus pronósticos para el cierre de 2025: de un 0.2% a un 0.5%, mientras que para 2026 prevén un incremento del PIB de 1.4%.
Este desempeño, según la presidenta Claudia Sheinbaum, no responde a la suerte, sino a un modelo económico que combina inversión pública estratégica, participación privada y políticas de bienestar que fortalecen el consumo interno.
“No nos cruzamos de brazos: trabajamos para crecer con bienestar”
Durante la Mañanera del Pueblo de este miércoles 8 de octubre, Sheinbaum fue cuestionada sobre las nuevas estimaciones internacionales de crecimiento.
En su respuesta, destacó que México ha roto con la lógica del viejo modelo neoliberal, que apostaba a la dependencia total del comportamiento económico de Estados Unidos.
“El FMI decía que iba a caer la economía mexicana porque era esta idea de que todo lo que ocurría en Estados Unidos nos iba a impactar. Pero nosotros definimos un plan de inversión pública, de inversión privada, y las obras siguen avanzando”, explicó.
La mandataria señaló que, de acuerdo con el INEGI, el crecimiento nacional se mantiene en torno al 1.2%, y que su administración trabaja diariamente para consolidar ese avance y traducirlo en bienestar social, no sólo en cifras macroeconómicas.
“No es una cosa de decir ‘a ver cómo crece la economía y nos cruzamos de brazos’. Esa era la visión del neoliberalismo. Nosotros trabajamos todos los días no solo para el crecimiento, sino principalmente para el bienestar de la gente”, puntualizó.
Inversión pública y confianza privada: el nuevo motor económico
Sheinbaum subrayó que el impulso a las grandes obras públicas —infraestructura carretera, energética, hidráulica y ferroviaria—, junto con la participación ordenada del sector privado, ha permitido que el portafolio de inversiones siga creciendo pese a la incertidumbre global.
Entre los proyectos que sostienen el dinamismo económico se encuentran el desarrollo industrial en el sur-sureste, los corredores logísticos del Istmo, los programas de vivienda y conectividad, y la expansión energética bajo esquemas mixtos de inversión pública y privada.
Además, aseguró que el acuerdo comercial con Estados Unidos, actualmente en proceso de actualización, “será positivo y fortalecerá la llegada de capitales” a distintas áreas de la economía mexicana.
“El año que entra lo consideramos todavía mejor, y creemos que además el acuerdo con Estados Unidos va a ser bueno y pronto, lo que va a ayudar a que se consigan más inversiones”, afirmó la presidenta.
Crecer desde abajo, no desde arriba
El discurso económico de Sheinbaum mantiene una premisa constante: el desarrollo no se mide solo en crecimiento, sino en bienestar compartido. A diferencia de los años en que la estabilidad se basaba en la dependencia exterior, el modelo actual invierte primero en las personas, sostiene el consumo interno y refuerza la economía real desde abajo.
La mandataria cerró su mensaje reafirmando que la Cuarta Transformación ha demostrado que el crecimiento puede coexistir con la justicia social, una combinación que, dijo, “recuperó la dignidad económica del país”.
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