- Aunque las encuestas más recientes le otorgan una ventaja de entre 10 y 12 puntos sobre su rival Andrew Cuomo, la elección está lejos de resolverse.
Nueva York podría vivir un hecho político inédito: elegir como alcalde a Zohran Mamdani, un joven musulmán de origen inmigrante que se autodefine como “socialista democrático”, en pleno corazón del capitalismo mundial y bajo el gobierno federal del republicano Donald Trump, férreo opositor de la izquierda.
La contienda, que culmina este martes, ha captado la atención internacional. No sólo por el perfil del aspirante, sino por lo que simboliza: el desafío de los movimientos progresistas a las viejas estructuras políticas de Estados Unidos. El propio senador Bernie Sanders aseguró que la campaña de Mamdani representa una pregunta central para su país: “¿Pueden las personas comunes unirse y derrotar a los oligarcas en 2025?”.
Aunque las encuestas más recientes le otorgan una ventaja de entre 10 y 12 puntos sobre su rival Andrew Cuomo, la elección está lejos de resolverse. Cuomo, exgobernador de Nueva York y figura del establishment demócrata, se negó a retirarse tras perder las primarias y volvió a la contienda como candidato independiente, respaldado por poderosos donadores y sectores de la élite económica de la ciudad. Entre ellos se encuentra el exalcalde Michael Bloomberg, quien aportó cinco millones de dólares a su causa. En total, su campaña habría acumulado más de 20 millones de dólares en apoyo.
Mamdani, en cambio, ha construido un movimiento desde las bases. Con apenas 34 años y escasa experiencia política, su equipo presume una estructura de más de 90 mil voluntarios, integrada principalmente por jóvenes, inmigrantes y sectores racializados. Su mensaje, centrado en la vivienda asequible, la justicia social y el desmantelamiento de los privilegios corporativos, ha generado una movilización sin precedentes en los barrios obreros de la ciudad.
El ascenso del aspirante socialista ha despertado una feroz respuesta de sus adversarios. En las últimas semanas ha sido objeto de campañas que lo tildan de “radical” y lo atacan por su fe musulmana, con un discurso que, según observadores, reproduce la retórica antimigrante del propio Trump. Sin embargo, su crecimiento parece no haberse frenado.
La posibilidad de que Mamdani llegue a la alcaldía de la ciudad más poblada del país tendría implicaciones que rebasan los límites locales. Para muchos analistas, su eventual triunfo marcaría un viraje ideológico dentro del Partido Demócrata y abriría una nueva etapa en la política estadounidense, donde el progresismo busca ocupar los espacios abandonados por las élites tradicionales.
Desde la Casa Blanca, Trump ha calificado la candidatura como “una locura comunista” y amenazó con “tomar medidas” si Nueva York elige al joven socialista. Sin ofrecer detalles, el mandatario advirtió que su ciudad natal “pagaría las consecuencias”.
Más allá de los ataques, el nombre de Zohran Mamdani ya se ha convertido en sinónimo de una nueva corriente política que busca romper con los límites del bipartidismo estadounidense. El resultado de este martes podría definir si ese impulso se convierte en un cambio real o si el poder del dinero y la maquinaria tradicional logran imponerse una vez más en la cuna del capitalismo.


