(01 de noviembre, 2013).- La Reforma Fiscal, aprobada el miércoles 30 de octubre, realizó cambios en el gravamen a la explotación minera que contempla: 7.5 por ciento sobre la producción anual, y que el 50 por ciento de lo recaudado se quede en el municipio de origen.
“Uno de los problemas de la minería es que los beneficios no se ven en las comunidades” dijo el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, quien insiste que la Reforma Fiscal cambiará el mapa de recaudación y, específicamente, en el caso minero, no desalentará los intereses de la explotación en el país.
México se ubica en los primeros puestos de rankings mundiales tanto de explotación como de inversión minera. Además de ser el primer extractor de plata a nivel mundial, de acuerdo con un reporte de Metals Economic Gripus –de marzo 2013-, es el primer destino en inversión en exploración minera en América Latina, el cuarto en el mundo y el quinto país para hacer negocios mineros.
El gobierno federal pretende que el sector minero –responsable de aportar el 4.9 del Producto Interno Bruto (PIB)- acostumbrado a pagar el uno por ciento de sus ganancias en impuestos –una combinación del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y Participación de los Trabajadores en la Utilidad (PTU)- pague siete veces más. Los ingresos del sector se calcularon en 21 mil millones de dólares en 2012.


