La Ciudad de México sumará un nuevo corredor simbólico en Paseo de la Reforma: el Paseo de Mujeres Ancestras, un proyecto que busca visibilizar a mujeres indígenas, líderes comunitarias y figuras históricas fundamentales en la identidad del país. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que serán instaladas seis esculturas en el tramo que conduce hacia Chapultepec, frente al Museo de Antropología, en un punto reconocido en la tradición mexica como la “entrada del submundo”.
El encargo fue entregado al historiador y asesor político José Alfonso Suárez del Real, quien adelantó que la fundición de las piezas ya está en marcha y que la instalación deberá quedar lista a más tardar el 27 de diciembre.
Un proyecto que reconoce a las mujeres que sostienen la historia
Durante la Mañanera del Pueblo del 28 de noviembre, Sheinbaum explicó que este corredor forma parte de un esfuerzo por restituir el lugar de las mujeres indígenas y ancestrales en la historia de México, y ampliar el actual Paseo de las Heroínas, que ya rinde homenaje a figuras femeninas de distintas épocas.
La mandataria subrayó que este nuevo tramo se construye para dar visibilidad y dignidad a mujeres fundamentales en la memoria cultural del país, muchas de ellas omitidas o distorsionadas por las narrativas coloniales y del siglo XIX.
Suárez del Real detalló que las estatuas estarán orientadas hacia la banqueta, no hacia la circulación vehicular, con la intención de que las personas que caminan por Reforma puedan disfrutar, contemplar y apropiarse del espacio.
Quiénes integrarán el Paseo de Mujeres Ancestras
El nuevo corredor en Reforma estará conformado por seis figuras emblemáticas:
- La Reina Roja, guardiana maya cuya tumba reveló el poder femenino en Palenque.
- Tecuichpo, hija mayor de Moctezuma y figura clave en la transición posconquista.
- Mujer 6 Mono, guerrera mixteca de alto linaje y liderazgo militar.
- “La pequeña señora Flor”, referente de poder femenino prehispánico.
- La Malinche, revalorada como intérprete esclavizada, puente entre pueblos y no como la figura estigmatizada del relato colonial.
- Eréndira, la heroína purépecha que encabezó resistencias locales y es símbolo de autonomía indígena.
Estas esculturas conformarán un corredor histórico que dialoga con el entorno, ubicado en un punto único de la ciudad, como lo describió Suárez del Real:
“En frente al cerro de Chapultepec, el lugar en donde se encuentra, según los mexicas, la entrada al submundo”.
De Reforma a Chapultepec: un espacio simbólico recuperado
El proyecto, que formará parte del Paseo de las Heroínas, busca transformar el espacio público para que la ciudadanía pueda reconocer la fuerza, diversidad y legado de las mujeres que han marcado el desarrollo de México, ya sea desde la resistencia, la política, la guerra, la mediación cultural o la vida comunitaria.
Sheinbaum reafirmó que esta iniciativa es un paso más para reconocer el papel de las mujeres indígenas y ancestrales en la construcción de la nación, reivindicando sus historias y abriendo nuevos espacios de memoria en la capital.


