El festejo por los siete años de la Cuarta Transformación dejó una imagen que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como un reflejo de unidad, alegría y convicción, tras la multitud que abarrotó el Zócalo capitalino y calles aledañas desde horas antes del evento, el pasado 6 de diciembre. La mandataria afirmó que la participación masiva demuestra que el proyecto transformador sigue vivo, sólido y acompañado por una generación decidida a defenderlo.
Durante la Mañanera del Pueblo de este lunes 8 de diciembre, Sheinbaum amplió su mensaje sobre el encuentro del fin de semana y agradeció “a todas y a todos” quienes se trasladaron desde distintas regiones del país para unirse al festejo.
Una plaza llena, familias y jóvenes: “mucha alegría y también una combativa defensa pacífica”
Sheinbaum relató que la concentración fue multitudinaria: “Muchos jóvenes, muchísimas familias… mucha alegría. La gente estaba contenta y también combativa, en el sentido pacífico, de defensa de los logros”.
Asistentes describieron “ríos de gente” que hicieron imposible avanzar incluso desde Bellas Artes dos horas antes del inicio del acto. Varias estimaciones ubicaron la asistencia por arriba de 600 mil personas, aunque la presidenta subrayó que más allá de una cifra exacta, lo significativo fue la presencia masiva y voluntaria.
La mandataria insistió en que el festejo fue por siete años de avances, aclarando que “nunca hubo engaños de que iba a ser continuidad”, pues el proyecto actual se entiende como una ampliación y profundización del iniciado en 2018.
Defensa del modelo económico: empleo, salarios y bienestar sin ruptura con el movimiento
En su explicación, Sheinbaum contrastó el comportamiento económico de los últimos años con los efectos del periodo neoliberal. Subrayó que, pese a que el crecimiento económico anual ronda el 1%, México registra más empleos formales, uno de los índices de desempleo más bajos de la OCDE, y los mejores niveles de salario mínimo y medio en décadas.
La presidenta señaló que esta dinámica se explica por un modelo económico distinto, sustentado en la redistribución del ingreso, la inversión pública y privada y la atención prioritaria a quienes menos tienen.
“Hablamos de prosperidad compartida […] Por el bien de todos, primero los pobres”, reiteró.
También destacó los 850 mil millones de pesos en programas de bienestar, posibles —dijo— gracias a la austeridad republicana y al combate a la corrupción, que permitieron que el apoyo llegue directamente a 32 millones de familias.
Una mirada histórica: la gráfica del bienestar y la recuperación del salario
Sheinbaum presentó una revisión del comportamiento del salario mínimo en México desde la década de los setenta, mostrando su caída en el periodo neoliberal y su recuperación a partir de 2018. El objetivo de su gobierno —reiteró— es alcanzar un salario mínimo equivalente a 440 pesos diarios hacia 2026.
“A partir de 2018 comienza a haber bienestar, o más bienestar para el pueblo de México”, afirmó.
La presidenta explicó por qué el modelo actual se considera una ruptura con las políticas aplicadas entre 1982 y 2018.
Unidad dentro del movimiento: “Es un honor ser parte de la misma lucha”
Ante preguntas sobre posibles presiones para marcar distancia con el expresidente López Obrador, la mandataria fue clara:
“Nos da orgullo ser parte del mismo movimiento. Si gritamos en las plazas ‘es un honor estar con Obrador’, ¿cómo no vamos a defender lo que representó ese periodo de lucha?”.
Sheinbaum también respondió a asistentes que pidieron que el movimiento no se fracture:
“Eso querían algunos del viejo régimen, que nos dividiéramos. Pero, ¿qué dice la gente?: no se dividan”.
Continuidad con sello propio
La presidenta reiteró que su proyecto mantiene los principios centrales del movimiento, pero agrega nuevos programas, nuevos proyectos y una agenda ampliada en educación, energías renovables, mujeres y derechos sociales, al tiempo que reafirma la convicción de gobernar con honestidad, justicia y democracia.


